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AYAHUASCA. TURISMO CHAMANICO EN PERU

LA COMERCIALIZACION DE LA AYAHUASCA Y EL TURISMO CHAMANICO EN PERU.

Cuando visitas Iquitos es casi imposible no escuchar acerca de la Ayahuasca, generalmente con una generosa dosis de hipérboles. En los últimos años, en forma especial, luego de la primera Conferencia de Chamanismo Amazónico de 2005, cientos de personas llegan a Iquitos durante los meses de verano en busca de esta planta sagrada para muchas poblaciones nativas de la Amazonía. En estos últimos años, también aparece muchas veces en los medios populares. La Ayahuasca, como todos los psicoactivos de origen vegetal, es percibida con gran ambivalencia en occidente. Es vista como una poderosa medicina y una panacea, o también como un alucinógeno potencialmente peligroso, cuyo uso debe ser regulado o prohibido.
Iquitos es la puerta de entrada al ecoturismo y muchos turistas no se quedan mucho tiempo en la ciudad, prefieren visitar la cercana Reserva Nacional Pacaya-Samiria o alguno de los numerosos albergues ecoturísticos localizados en zonas aledañas. Muchos de estos albergues ofrecen ceremonias o retiros, costando estos últimos entre 700 a 1,500 dólares por semana y algunos inclusive se especializan en turismo chamánico. Los albergues tienen páginas web y las estadías pueden reservarse desde Internet o localmente, opción más económica. Los turistas que hablan español y tienen un presupuesto limitado buscan participar en ceremonias con chamanes locales independientes que cobran menos de lo que cobraría un albergue.
Este artículo se ha basado en información recogida durante los 18 meses que duró mi estudio de campo para mi tesis doctoral sobre turismo chamánico en Iquitos. Elegí usar el término turismo chamánico en contraposición al de turismo psicoactivo, usado frecuentemente y asociado al consumo recreacional de drogas. Es muy difícil incluir a la ayahuasca dentro de este último grupo ya que esta es buscada por diferentes motivos. La experiencia con la ayahuasca es tan dura, física y psicológicamente, que no deja margen para discutir su uso recreacional. Las personas que he entrevistado fueron de distintos estratos sociales y estilos de vida. Muchos llegaron a Iquitos específicamente a tomar Ayahuasca, mientras otros escucharon hablar de ella mientras viajaban y decidieron probarla. Al contrario de lo que se puede esperar, muchos de los participantes nunca habían probado otros alucinógenos. El uso sagrado de la ayahuasca es llevado a cabo por una pequeña, pero creciente, parte de la sociedad occidental y una fracción del turismo que arriba a Iquitos.
Los motivos varían pero hay algunos temas en común. Uno de ellos es la necesidad de reconectarse con el pasado arcaico, un deseo de continuidad con la conciencia de tiempos ancestrales. También existe el deseo de estar más conectado con la naturaleza, no ser tan destructivo con el planeta y reintroducir lo sagrado a sus vidas. La mayoría de los participantes busca las ceremonias de ayahuasca porque estas proveen el contexto ideal para la transformación personal. Ya que este tipo de experiencia reta nociones preconcebidas del mundo y de uno mismo, en el contexto adecuado, puede ser una herramienta poderosa para reestablecer el equilibro individual y grupal. Una vasta mayoría de los participantes de ceremonias chamánicas está motivada por un deseo de ser curada y ha reportado exitosas curaciones de padecimientos tanto psicológicos como físicos. La Ayahuasca es especialmente efectiva para sanar dolencias causadas por experiencias traumáticas al igual que depresiones y toxicomanías.
A pesar de que los motivos anteriores son legítimos y las personas se han beneficiado verdaderamente de las experiencias con la ayahuasca, quiero señalar la falta de contexto o base de los occidentales para dar sentido a la experiencia visionaria. En las culturas indígenas existe una geografía y estructura de los mundos muy específica que el chamán visita durante el trance, una estructura que es aprendida durante su etapa de formación. Desde el otro lado, los occidentales interpretan sus visiones de una forma más personal y psicológica. Algunos las interpretan como una manifestación de su subconsciente. Mientras que para el chamanismo tradicional la Ayahuasca es una fuerza de sanación para la comunidad, para los occidentales se trata de sanar al individuo.

Los Efectos del Turismo Chamánico

El aumento del interés occidental por el chamanismo y el crecimiento del turismo chamánico han generado un incremento en el número de chamanes en la ciudad de Iquitos al igual que en las comunidades de alrededor. El turismo chamánico genera muchos ingresos a la región de Iquitos. Mientras que algunos años atrás, existía poco interés por parte de los jóvenes para aprender y convertirse en chamanes, actualmente la posibilidad de un ingreso constante deriva en un gran incentivo. El problema es que la mayor parte de ellos no aprenden a través de algunos años de formación, como era costumbre, por lo que tienden a ser inexpertos. La abundancia de chamanes también ha creado una competición entre ellos por el limitado número de turistas. Algunos ganan prestigio al trabajar con turistas, viajan a occidente para conducir ceremonias y reciben reconocimientos en círculos occidentales de ayahuasca.
No obstante, el hecho que la mayor parte de estos occidentales buscando experiencias con ayahuasca han leído mucho sobre el tema en la abundante literatura que existe, las ideas equivocadas sobran. Piensan que esta forma de chamanismo ha sido practicada por miles de años sin ser alterada. Pasan por alto el contexto histórico y cultural del chamanismo, como por ejemplo la cosmología amazónica que no tiene cabida en occidente. También ignoran aspectos ambiguos del chamanismo, como la hechicería, tema de creciente interés para los académicos.
Adicionalmente, los turistas tienen percepciones irreales acerca de los indígenas y la población local. Los idealizan románticamente solo para desilusionarse días después. Algunos conceptos extranjeros son adoptados por los chamanes para poder ajustarse a las expectativas y necesidades de los turistas. Notablemente, un chamán con el que trabajé se refería constantemente a los chakras del cuerpo, o puntos de energía, un concepto tomado de la espiritualidad oriental.
Un fenómeno creciente es aquel de los Neo Chamanes (o como prefiero llamarlos, los Chamanes Gringos o ‘Gringo Shamans‘ en inglés). Se trata de personas de occidente que han aprendido las prácticas con un chamán local y luego han creado su propio negocio, construyendo albergues y contratando a chamanes locales y personal de apoyo. Estos chamanes tienen una ventaja, ya que se pueden comunicar mejor con los turistas por dos razones: el idioma, y el hecho que pueden introducir a los turistas a algunos conceptos más fácilmente.
Criticas
El turismo de ayahuasca ha sido criticado al comercializar la espiritualidad nativa y degradar las tradiciones amazónicas. Otros piensan que, al contrario, este puede preservar algunas tradiciones culturales indígenas, especialmente en el contexto de ecoturismo manejado por indígenas (e.j. en Ecuador). La verdad depende del contexto y cae en algún lugar entre los dos extremos. Ninguna de las dos críticas es realmente válida en Iquitos porque los chamanes son mestizos que han introducido elementos cristianos y comercializado la Ayahuasca antes de que el turismo estuviera en el área. El chamanismo ha sido más una profesión que una parte integral de la vida de la comunidad que viene de décadas anteriores.
Los occidentales no ven ningún conflicto respecto a la apropiación del conocimiento nativo. Creen que es universal y que todos tienen derecho al mismo. Esta es una tendencia general del movimiento ‘New Age’ (Nueva Era) que ha sido fuertemente criticada. Mientras que el New Age adopta ciertos elementos del conocimiento indígena como el chamanismo, es raro que los occidentales hagan los sacrificios y ajustes necesarios a su estilo de vida para seguir real y completamente ‘el camino’. Por ejemplo, es muy común que los occidentales no sigan las estrictas restricciones de dieta que se requiere antes y después de la ceremonia de Ayahuasca, en muchos casos racionalizan su opción. El chamanismo, en este contexto, no es visto como un modo de vida, sino como un producto de consumo. Esto último no debe causar sorpresa debido a que la cultura global no puede aprehender la naturaleza holística de los saberes tradicionales indígenas porque existe una falta de contexto en teoría y práctica, en creer y hacer.
Los pueblos amazónicos mismos han reaccionado a esto de varias formas. El New Age y la adopción de la espiritualidad indígena son vistas como una forma más de imperialismo cultural poniendo a la espiritualidad indígena en una posición que puede ser consumida como producto siendo esto criticado ampliamente por los pueblos nativos de Norte América. En Ecuador, los rituales de ayahuasca eran ofrecidos como un elemento del ecoturismo pero luego se volvieron controversiales ya que algunos participantes perdieron el control. Se interpretó que lo sagrado ya no era respetado y dejaron de ofrecer estos rituales. Ahora se deja a los turistas observar las ceremonias más no participar.
No hay una respuesta fácil a los dilemas que el turismo chamánico presenta. Algunos tienen soluciones más fáciles que otros. Por ejemplo, la cuestión de la seguridad ha sido puesta en discusión. En mi experiencia esto puede ser fácilmente solucionado a través de algunas precauciones básicas y el examen previo de los participantes, algunos albergues ya lo hacen. Cuando se trata acerca de la comercialización de la Ayahuasca y la pérdida de la autenticidad, las cosas se ponen complicadas. De acuerdo a los críticos, los occidentales no tienen lugar en las ceremonias de ayahuasca.
Esto implica que las culturas son esferas cerradas y que su integridad debe ser protegida por todos los medios posibles. La historia humana muestra que esto nunca ha sido la realidad y las culturas siempre han estado en permanente contacto y negociación. Negar esto significaría poner a los indígenas en un museo preservándolos por el placer de mirarlos. Algunas veces nos olvidamos que ellos también son personas con los mismos deseos, materiales o no, que nosotros. Por otro lado, podríamos ser un poco más considerados cuando participamos de la espiritualidad indígena. Seguir las restricciones de dieta y ser respetuosos durante la ceremonia es lo mínimo que podemos hacer.
En otras palabras, si estás interesado en el camino de la ayahuasca, cuida dónde pisas e intenta estar al tanto del impacto. El año pasado, en un bar de Iowa vi una estatua de un nativo norteamericano con un letrero colgado: “No tocar al indio, sumamente frágil”. Tal vez debamos tener presente en nuestra cabeza el sentido metafórico de este mensaje.

EUGENIA FOTIOU. Antropologa.

http://www.infomistico.com/portal/2012/12/13/ayahuasca-y-el-turismo-chamanico-peru/

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MEDICO VEGETALISTA AYAHUASQUERO. MAGNO ZAMBRANO. DECLARACIONES

“Hay personas que no están en el medio como para dirigir una sesión de ayahuasca”

–Magno Zambrano, médico vegetalista ayahuasquero

-Lamenta casos sobre muertes y ataques sexuales por parte de falsos vegetalistas

Por: Marisabel Pérez Reátegui

“Nosotros acá en la selva somos vegetalistas, no somos chamanes, la chamanería es una palabra extranjera que ya ha venido de otro sitio, es por eso que no acepto que me llamen chamán, porque tengo un conocimiento que el chamán tiene sus mentiras y acá nosotros les decimos la verdad, nosotros somos vegetalistas o curanderos, nosotros estamos para servir al pueblo, en mi caso muchas veces no les cobro nada, ellos dan su voluntad por la planta, no le hago comercio como estos supuestos curanderos que ahora cobran a la gente para curarlos. Es más, hay gringos que vienen a tomar ayahuasca y dietan para saber cómo preparar y empezar a curar, pero nunca lo van a poder hacer porque no nacieron para eso”, son las primeras expresiones del médico vegetalista ayahuasquero, Magno Zambrano.

Magno Zambrano

La ayahuasca proviene de la selva amazónica, su origen es quechua, el término aya significa “muerto”, mientras que huasca “soga”. Es decir: “la soga de los muertos”. Su nombre científico es “banisteriopsis caapi”, es conocida y utilizada históricamente por los pueblos indígenas amazónicos, que consideran a la ayahuasca como el espíritu de la naturaleza. Tradicionalmente, se entiende que la Ayahuasca es la máxima deidad de toda la realidad natural. La Ayahuasca es la madre (espíritu o alma) de todas las madres. Se concibe tradicionalmente, que en la naturaleza, el agua, las piedras, la tierra, los animales y cada una de las plantas, tienen un ánima -alma- que las sustenta. De todas estas ánimas,  la ánima de mayor dimensión, es la “Madre Ayahuasca”, espíritu de todos los espíritus. Hablar de la Ayahuasca, es hablar de la mayor vibración (conciencia cósmica) contenida en la naturaleza. Además de ser la suprema deidad, la Ayahuasca es también la “Planta Maestra” por excelencia. Es así que la Ayahuasca ha venido a constituir el elemento más importante para entender el chamanismo, la religiosidad, el misticismo, las artes y otras prácticas culturales amazónicas. Es más, la misma cultura, se habría generado a partir de las experiencias estáticas de beber la Ayahuasca, en una dinámica, entre el hombre, la naturaleza y la sociedad.

Magno se muestra totalmente preocupado por la presencia de falsos vegetalistas o aquellos que dicen llamarse chamanes, pues están provocando que la toma de ayahuasca, el cual se vio como una limpieza del alma, se ha vuelto más una moda o vacilón por experimentar con aquella liana que es llamada también “la soga de los muertos”.

Por qué se tergiverso la toma del ayahuasca, antes para muchos era algo más espiritual, pero ahora para algunos es más como un vacilón.

Sí, como un vacilón y como algo muy comercial, hay personas que creen que por que han tomado una vez, creen saberlo. Como les enseñan a preparar y a ver a la planta, pero no saben en sí cómo es la planta como núcleo de vida de todas las personas. Hay un dicho “la ayahuasca es la madre de todas las plantas”, pero no porque es mujer, sino es varón, el genio es un varón; a un supuesto  vegetalista le preguntan “¿Qué es el ayahuasca?” muchos dicen la mamita de todas las planta, pero el espíritu de la planta es un varón.

Toda esa comercialización ha generado que en ciertas partes del mundo también se prohíba a la ayahuasca, por algunos casos de personas que murieron en una toma, mujeres ultrajadas.

Hay ayahuasca en Brasil, Chile, Colombia, Bolivia, Paraguay, EEUU y hasta el mismo Canadá, todo el extranjero tiene conocimiento de esta planta porque ya se la han llevado, así como se han llevado el caucho, así se ha ido promocionando el ayahuasca por personas que no están en el medio como para dirigir una sesión de ayahuasca, por eso hay personas que se vuelven locos, se mueren porque no saben controlar.

Qué recomendaciones daría a las personas que realmente desean sentir ese contacto espiritual con ayahuasca

Que acudan o traten de informarse más con una persona idónea para manejar esto, porque todo debe ser bien conducido, así como cuando entras sano en una sesión de ayahuasca, debes salir mucho más sano, no tienes porque salir enfermo, no tienes porque morirte así tengas presión alta o baja, el ayahuasca no te mata cuando está bien dirigida la sesión. Esto es una ceremonia espiritual donde tú deben salir curado de muchas enfermedades, desde el momento que haces la ingesta de ayahuasca ya te estás limpiando intestinalmente, se está purificando, de acá a dos o tres días de haber tomado ya no sientes que los huesos te duelen.

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AYAHUASCA. LA EMPATIA CON EL CHAMAN

REPRODUCCION DE UN ARTICULO DE ARNALDO QUISPE, ME HA PARECIDO MUY INTERESANTE Y OPINO LO MISMO QUE EL.

Las ceremonias rituales de ayahuasca que se realizan en la cuenca amazónica presentan  un contexto tradicional de base que se ha enriquecido con la influencia de otras prácticas etnomedicinales propias y extranjeras. El “contexto” es el conjunto de elementos que normalmente se encuentran presentes en las ceremonias tradicionales enteógenas: el chamán, el ambiente, la ayahuasca, el ritual y el convidado. El chamán es el maestro de las plantas, que puede en algunos casos particulares ser reemplazado por un practicante experto o terapeuta de plantas sagradas. El ambiente natural de una ceremonia corresponde a la naturaleza misma de la planta: la Amazonía. En este caso, el ambiente podría modificarse pudiendo realizarse ceremonias fuera del contexto amazónico cuando se garantice principalmente la hoja de vida y trayectoria sensata del chamán. La ayahuasca es el elementos esencial para cuya prepararación se ha invertido mucha energía, tiempo y dedicación. Esta debe proceder de recursos humanos estrictamente confiables. El ritual es esencial e implica el “modus operandi” de una experiencia, que en este caso presenta un esquema simple: el antes (dieta y preparación del convidado), el durante (gestión y tecnología del chamán) y el después (integración de la experiencia). El convidado es una persona que presenta una motivación especial, que en términos chamánicos corresponde a un “llamado espiritual” por parte de las plantas maestras, esta persona en particular desea lograr elevados niveles de conciencia y realizar diferentes experiencias de introspección, que le permitirán conocer la matrix del dolor físico o emocional.

La empatía en términos terapéuticos es la relación de confianza entre paciente-terapeuta. Esta relación se sustenta en la autenticidad de las partes, en los sanos principios y valores del terapeuta (parte expectante sana). En psicoterapia se requiere de un contrato terapéutico para proteger esta relación de confianza a fin que tenga propósito para el cliente o paciente. El terapeuta es una persona calificada con habilidades, experiencia y conocimiento que goza de reputación y solidez moral, sin la cual difícilmente un paciente podría animarse a realizar terapia o simplemente confiar su vida privada. La confianza es un elemento clave en psicoterapia y aún más en las relaciones familiares, conyugales, parentales y amicales.

Del mismo modo, en las ceremonias con plantas sagradas como la ayahuasca, la confianza con el chamán –que asume el rol terapéutico- es un elemento clave en las sesiones. Es difícil imaginar una sesión de trance profundo sin la presencia de una persona guía o de soporte. Como bien sabemos, en momentos en que el trance es profundo y el convidado está pasando por un momento de extrema sensibilidad, en donde probablemente se encuentra con los canales energéticos abiertos e influenciable por el ambiente externo, resulta de factor clave la presencia del cuidador o chamán que lo ayuda a afrontar, superar y restablecer la noción de la realidad. En esos precisos momentos en que la persona se encuentra vulnerable y con mucha debilidad, los masajes, maniobras corporales, cantos (icaros), sopladas, sonajadas (shacapeadas) y el habla mismo del maestro ayahuasquero, hacen posible que la persona encuentre un aliado muy fuerte que le permite continuar su viaje personal con sigular éxito. La ayuda del maestro llega cuando tiene que llegar, en el momento justo y el convidado así lo siente. La presencia del maestro es fundamental para realizar un viaje sano, adecuado y con propósito.

En momentos en que se pasa dificultad en las sesiones con plantas sagradas el rol que desempeña el maestro o chamán resulta clave para reequilbrar el paso de la experiencia enteógena a lo cual llamamos trance. El trance es en período en el cual por medio de la influencia de experiencias extremas o la ingesta de plantas de poder los convidados realizan su viaje de exploración de conciencia, un paso que corresponde con la espiritualidad o esencia de la vida. Esta toma de contacto es una rica experiencia de introspección que permite lograr diversos niveles de autoconocimiento y adquirir un poder personal vinculado al desarrollo de habilidades dormidas pero potenciales, como la intuición, la visión, la anticipación, la agudeza y la precisión. La toma de contacto con la visión interior inunda de creatividad y de imaginación a la persona que bien podría decirse tiene todo el derecho de lograr estados ampliados de conciencia. Numerosos artistas plásticos, músicos o de literatura, han elevado su potencial creativo con la ingesta de plantas maestras.

En el desarrollo de la experiencia de trance extático se identifican variables sobre las cuales el convidador, chamán o terapeuta realizan una labor de soporte que brinda la garantía y seguridad de realizar un viaje de competencia, de calidad y gestión visionaria. En momentos cuando las plantas hacen efecto visionario, la labor de desprendimiento y atención personalizada permiten una experiencia muy rica que comienza a cobrar sentido y valor medicinal por parte del convidado. Las mejores experiencias de toma de plantas se realizan precisamente individualmente o con grupos pequeños que permitan que el chamán logre desplazarse y atender de la manera más eficaz y oportuna a cada participante.

En las sesiones con ayahuasca el llamado “mal viaje” es una experiencia fuerte, dolorosa, en donde la persona sobrepasa el mundo de las visiones, por el cual –probablemente- las plantas ejercen una función tóxica antes que terapéutica. El mal viaje corresponde a una pequeña sobredosis que puede ser controlada por un chamán experto. Pero por sobre todo debe prevenirse anticipadamente con una adecuada selección de maestro, ceremonia y contexto en general. Una labor importante preventiva puede permitir que el chamán ayude oportunamente al convidado a afrontar el llamado mal viaje. Los convidados refieren mal viaje cuando se sientes invadidos por figuras antropomorfas o zoomorfas, que luego identifican como demonios y animales de aspecto monstruoso. En otros casos, podrían ser tolerados con una adecuada guía algunos episodios psicóticos temporales de deformación de la realidad, de inversión de roles, de escenificación de sucesos que la persona no logra relacionar, ni mucho menos integrar con la vida de vigilia, situaciones que en el mejor de los casos -con un adecuado acompañamiento- podrían ser fuente de oportunidad (autoconocimiento) antes que amenaza (huida de la salud).

Sin la presencia de la persona de soporte, del maestro de las plantas, terapeuta o chamán que goce de la reputación, experiencia y conocimiento, es poco probable que sean factibles experiencias enteógenas de calidad o de trance extático. Ciertamente el viaje es personal desde el momento en que uno decide participar en una ceremonia y todo cuanto suceda tiene un alto matiz subjetivo: miedos, angustias, estrés y dolor. La labor del chamán convidador es esencial para ayudar a que la persona se sienta segura y protegida cuando las circunstancias así lo requieran.

http://www.icaroterapia.org

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AYAHUASCA. CHAMANES Y CIENTIFICOS

CHAMANES Y CIENTIFICOS

En 1999 tres biólogos moleculares viajaron al Amazonas peruano para intentar obtener datos biomoleculares en sesiones organizadas por un chamán indígena. El antropólogo canadiense Jeremy Narby nos presenta los hechos.

Los tres biólogos moleculares no tenían ningún conocimiento previo sobre el chamanismo ayahuasca o el Amazonas, aunque estaban interesados en las medicinas alternativas tradicionales y el chamanismo en general. Sus edades estaban comprendidas entre los treinta y los sesenta años: el primero de ellos era una científica de una compañía norteamericana de genética, el segundo era un profesor de una universidad francesa e investigador en el Centre Nacional des Recherches Scientifiques (CNRS), y el tercero era una profesora de una universidad suiza y directora de un laboratorio de investigación.

Ninguno de los tres científicos hablaba castellano y el ayahuasquero indígena no hablaba ni inglés ni francés, así que yo les serví de intérprete. Lo primero que cabría destacar es que los científicos y el chamán mantuvieron largas conversaciones. El chamán había estudiado las plantas como ayahuasquero durante treinta y siete años, y durante varios días respondió a las preguntas de los biólogos. También realizo sesiones nocturnas con ayahuasca, en las que participaron los tres investigadores, quienes tuvieron numerosas visiones, como moléculas de ADN y cromosomas.

La bióloga norteamericana, que trabajaba habitualmente en el desciframiento del genoma humano, dijo que había visto un cromosoma desde la perspectiva de una proteína sobrevolando una larga hélice de ADN. Vio unas secuencias de ADN, conocidas como “islas CpG”, que le habían traído de cabeza en su trabajo, y que se hallan en mas de un 60 % de todos los genes humanos. Vio que poseían una estructura distinta a la del ADN circundante, y que esta estructura particular les permitía ser fácilmente accesibles y, de este modo, poder servir de “plataformas de aterrizaje” para las proteínas de trascripción, que se acoplan a las moléculas de ADN y realizan copias precisas de secuencias genéticas. Dijo que la idea según la cual la estructura de las islas CpG les permitiría actuar como plataformas de aterrizaje no se le había pasado nunca antes por la cabeza, y que la investigación genética podría verificar pronto esta hipótesis.

El profesor francés había estudiado el cordón espermático de los animales durante varios años, primero en lagartos y luego en ratones. Cuando un espermatozoide sale de los testículos y entra en el cordón espermático es aún incapaz de fertilizar un ovulo, puesto que solo pasa a ser fértil después de haber recorrido el cordón, donde actúan alrededor de 50 tipos diferentes de proteínas. Él y su equipo habían pasado años intentado averiguar que proteína hace fértil al espermatozoide, lo que podría tener implicaciones en el desarrollo de un anticonceptivo masculino. Así pues, en una de las sesiones con ayahuasca planteó tres preguntas. Primero: ¿hay una proteína en particular que haga fértiles a los espermatozoides? Segundo: ¿por qué no había sido posible encontrar la respuesta a esa pregunta después de años de investigaciones? Y tercero: ¿era el ratón el modelo apropiado para estudiar la fertilidad en el hombre? Las respuestas le llegaron a través de una voz que apareció en sus visiones. Como respuesta a la primera pregunta, la voz le dijo: “No, no es una proteína en particular. En este órgano no hay proteínas más importantes que otras, sino que las distintas proteínas deben interactuar conjuntamente para conseguir la fertilidad”. A la segunda pregunta respondió: “Ya contesté con la primera pregunta”. Y a la tercera pregunta dijo: “Esta pregunta no es suficientemente importante para que responda a ella. La respuesta puede encontrarse sin la ayuda de la ayahuasca. Intenta trabajar en otra dirección”.

La científica suiza quería preguntar sobre el carácter ético de la modificación del genoma de las plantas. De hecho quería saber si era correcto añadir genes a las plantas para hacerlas resistentes a las enfermedades. Da la casualidad de que el tabaco es una planta importante tanto para los investigadores genéticos como para los chamanes del Amazonas. Chamanes de numerosas tribus indígenas afirman hablar en sus visiones con la “madre del tabaco”, esto es la esencia de la planta. Así pues, la bióloga contó que en el transcurso de una sesión inducida por la ayahuasca hablo con una entidad, que mas tarde el chamán identificó como la madre del tabaco. Esta entidad le informó de que la función fundamental del tabaco es la de servir a todos los seres vivos. También le dijo que la manipulación del genoma del tabaco no era un problema por sí mismo mientras la planta pudiera desarrollar su función primordial en un entorno adecuado y mientras la planta estuviera de acuerdo con este entorno. La bióloga contó también que había visualizado una planta resplandeciente que crecía en un desierto gracias a un gen suplementario que la hacía resistente a la sequía. Salió de esta experiencia habiendo comprendido que la manipulación genética debía evaluarse caso por caso, de tal modo que se tuviera en cuenta tanto la voluntad del científico como el modo en el que las plantas modificadas se emplearían en la sociedad.

Cuatro meses después de estas experiencias en el Amazonas me entrevisté con los tres científicos en sus correspondientes laboratorios. Los tres coincidieron en muchos aspectos: todos reconocieron que la experiencia con el chamanismo ayahuasca había cambiado el modo de verse a sí mismos y el mundo, así como su valoración del potencial de la mente humana. Todos mostraron un gran respeto por las habilidades y conocimientos del chamán, a través de los cuales habían obtenido informaciones y consejos sobre sus respectivos campos de investigación. Las dos mujeres atestiguaron haber contactado con “plantas maestras”, que percibieron como entidades autónomas. Ambas dijeron que el contacto con una planta maestra había modificado su modo de entender la realidad. El hombre, por su parte, dijo que todo cuanto vio y aprendió en sus visiones ya se encontraba de algún modo en su mente, y que la ayahuasca le había ayudado a ver en el interior de su mente y a reunir ciertas ideas. No creía haber contactado con una inteligencia independiente, pero pensaba que la ayahuasca era una poderosa herramienta para explorar la mente.

Los datos científicos y las imágenes a las que tuvieron acceso los tres biólogos en las visiones producidas por la ayahuasca estaban relacionadas, sin duda alguna, con los datos e imágenes que ya tenían en sus mentes. No tuvieron ninguna revelación extraordinaria. “La ayahuasca no constituye un atajo hacia el premio Nóbel”, puntualizó el profesor francés. Los tres dijeron que el chamanismo ayahuasca era un camino de conocimiento mas duro que la ciencia y, en tanto que científicos, habían encontrado dificultades particulares para entenderlo. Así, por ejemplo, obtener conocimiento de una experiencia con ayahuasca conlleva una experiencia altamente emocional y subjetiva que no puede reproducirse. En efecto, uno no puede tener la misma experiencia dos veces, ni tampoco otra persona puede tener la misma experiencia que uno mismo. Este hecho se opone casi por completo al método fundamental de la ciencia experimental, que consiste en concebir experimentos objetivos que puedan repetirse por cualquiera, en cualquier lugar y en cualquier momento.

Los científicos afirmaron que era necesario realizar más investigaciones y que ello requeriría preparar preguntas con detenimiento y trabajar con chamanes cualificados en circunstancies bien definidas. En la actualidad los tres están planeando regresar al Amazonas para continuar trabajando en esta dirección.

Este experimento preliminar fue realizado a lo largo de dos semanas. A continuación visitaron una escuela bilingüe e intercultural en el Amazonas peruano, donde jóvenes chicas y chicos de catorce tribus indígenas distintas aprenden a enseñar el conocimiento indígena y la ciencia, en su lengua materna y en castellano. Hay indios aguarunas, shipibos, huitotos y ashanincas, entre otros. El objetivo de esta escuela consiste en formar a los profesores de las escuelas primarias indígenas, por lo que cada tribu ha escogido a un anciano “experto indígena” para trabajar en la escuela como garante y profesor de su conocimiento, lengua y costumbres.

Los científicos se reunieron con el director de la escuela y los ancianos expertos indígenas. Les hablaron positivamente de su reciente experiencia con un chaman indígena, pero algunos de los ancianos les advirtieron sobre los posibles abusos que se pueden cometer con la ayahuasca. Les contaron que los hechiceros utilizan la ayahuasca y lanzan dardos a la gente para dañarles. Les dijeron que la ayahuasca posee un doble filo. Uno de ellos dijo: “La planta puede enseñarte cosas que te hagan daño”. Todos ellos subrayaron que el uso de la ayahuasca requiere la presencia de un ayahuasquero bien formado y talentoso.

Los ancianos preguntaron a los científicos sobre la ciencia: ¿Cuál era su naturaleza? ¿En qué se centraba? Uno de los científicos contestó que la ciencia está fragmentada en muchas disciplinas distintas y que se practicaba en muchos países. Continuó diciendo que pensaba que era muy importante que los jóvenes indígenas estudiaran la ciencia, porque esta es, de hecho, la forma de conocimiento predominante en todo el mundo. Un anciano le respondió que le parecía correcto, pero que también creía que los científicos debían considerar la idea de enviar a sus propios hijos al Amazonas para estudiar el conocimiento indígena. De este modo, dijo, ellos también contarían con una educación completa.

Cuando todo el mundo hubo intervenido, el director aguaruna de la escuela nos agradeció la visita y dijo: “Aquí en el Amazonas, en numerosas ocasiones otros han venido a llevarse nuestro conocimiento, pero nunca hemos recibido ningún beneficio por ello. Ahora nosotros también queremos obtener algún provecho”. Dijo que antes de proseguir con cualquier investigación debería acordarse una retribución por el conocimiento indígena ofrecido.

Este experimento pareció indicar que los científicos pueden aprender en gran medida trabajando con los chamanes indígenas del Amazonas y, aunque algunos observadores han sugerido que el chamanismo según su definición clásica se acerca a su fin, reunir a chamanes y científicos parece más bien un comienzo.

fuente: http://kosmos.psiconautica.net

http://www.onirogenia.com

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AYAHUASCA Y ENTEOGENOS. DIBUJOS ANIMADOS

AYAHUASCA Y ENTEOGENOS. DIBUJOS ANIMADOS

He creido oportuno abrir este apartado para presentar algunos videos de animación/dibujos animados sobre el mundo de los enteogenos y de las plantas medicinales.

Realmente, alguno de ellos es muy interesante y capta la esencia de este mundo psicoactivo.

La Semilla (The Seed) from Mansion Becquer on Vimeo.

ANIM_PROJECT (Experiencias Ayahuasca)

AYAHUASCA. ANIMACION. SERGIO RICARDO IVALDI

AYAHUASCA. ANIMACION DE GRIO

ALBERT HOFMANN. DESCUBRIMIENTO DEL LSD. “A BICYCLE TRIP”

AYAHUASCA

EN MEMORIA DE PABLO AMARINGO. PINTURA AYAHUASCA. FALLECIDO EN PUCALLPA 16 NOVIEMBRE 2009

HUICHOL. EL VIAJE MISTICO. ANIMACION MEXICANA

ALEX GREY. ANIMACION

STONED APE THEORY

“SI CONOCE ALGUN OTRO VIDEO SIMILAR, SE AGRADECERA SI FACILITA EL ENLACE O LA INFORMACION. GRACIAS”

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AYAHUASCA Y LA GLANDULA PINEAL

AYAHUASCA Y LA GLANDULA  PINEAL

El Ayahuasca está compuesto de varias substancias que afectan nuestra química de maneras muy precisas. Para entender los procesos comprometidos necesitamos primero entender el aparato, el cerebro y su sistema glandular que es el que utiliza los químicos en cuestión. En todos los sistemas de curación energética, el campo de energía humana o “aura”, es considerado como la matriz, formada de capas energéticas, a través de la cual la información se solidifica dentro de formas más y más densas, finalmente formando el cuerpo físico. Los órganos o reguladores de esos cuerpos energéticos, son conocidos como los chakras, literalmente “ruedas” a través de las que, como por una válvula, la energía se transforma mientras cambia su frecuencia. Cada chakra está asociada a una glándula que es responsable, a través de la producción y corriente hormonal, para dejar al cuerpo físico saber lo que están experimentando los cuerpos emocionales y mentales, eso son los pensamientos y los sentimientos que son transmitidos al cuerpo a través de la red de comunicación del sistema endocrinólogo. La glándula asociada con el chakra de la corona, la entrada del alma y el conocimiento espiritual, se llama la glándula pineal. Esta es la glándula que está directamente afectada por la molécula dimetiltriptamina, el ingrediente activo del arbusto de la chacuruna en el Ayahuasca. La dimetiltriptamina es lo que se conoce como una triptamina endógena, ésta es una substancia producida por el cuerpo humano, sin embargo está normalmente presente en nuestros cuerpos en mínimas cantidades, y es producida en grandes cantidades solamente en casos extraordinarios de nuestras vidas, cuando la fuerza de la vida entra al cuerpo fetal, al nacer, durante momentos de profunda meditación o momentos pivotales de transformación espiritual y en la muerte. Una dosis normal de Ayahuasca contiene grandes cantidades de esta molécula – por ende el efecto de ampliar la visión. Que lo que ha sido sugerido, puede estimular la producción de la glándula pineal a través de una tipo de efecto de resonancia, no solo de la dimetiltriptamina, sino también de su hormona hermana, la melatonina, que es responsable de otorgarnos la capacidad de interpretar las visiones producidas y lúcidamente soñar nuestra sanación durante la ceremonia. El sistema de seguridad infranqueable que existe alrededor de la glándula pineal previene cualquier tipo de sobre- producción de dimetiltriptamina, y varios estudios han mostrado que inclusive en situaciones extremadamente estresantes que producen elevados niveles de adrenalina, la substancia que estimula la glándula pineal en la noche para producir la melatonina, es inmediatamente limpiada por este sistema de seguridad o succiona el exceso de adrenalina. El Dr. Rick Strassman en su libro “DMT – The Spirit Molecule” ha sugerido que la función más importante de la glándula pineal es la producción endógena de dimetiltriptamina, y que las experiencias espirituales y transformacionales están paralelamente bioquimicadas por la producción endógena de DMT, y sus bloques de construcción, que a su vez crean más de la experiencia iniciadora, y de esta forma, aumentando las causas bioquímicas de la experiencia en una suerte de movimiento espiral hacia arriba. El hecho de que la producción pineal de DMT está directamente relacionada al nacimiento, la muerte y experiencias transformadoras sugiere que la apertura del chakra de la corona y descargas grandes de información cósmica llevan a la producción de esta molécula, o al inverso, la producción de DMT es un precursor físico a recibir e integrar la experiencia en el cuerpo. Puede ser que al tomar Ayahuasca nosotros estemos enseñándonos a nosotros mismos cómo usar la glándula pineal para crear estas experiencias espirituales visionarias, y que en el futuro, no tengamos necesidad de ingerir la sustancia física. Hay ejemplos de experimentados Maestros Ayahuasqueros que ya no necesitan más que algunas gotas para entrar en un estado alterado de sanación de conciencia. En cualquier caso el estado alterado de conciencia que se logra con el Ayahuasca, no puede ser etiquetado como anti-natural, es inclusive la potencia natural de nuestro cuerpo y de nuestro nacimiento, algo por que luchar, que se nos ha regalado durante la ceremonia, de lo que realmente somos capaces, y así como una herramienta para nuestra propia sanación y la de los demás, una luz mostrando el camino hacia adelante, en lo que se ha convertido en oscuridad a través de nuestras caídas en la consciencia polarizada y los densos, lentos, niveles de vibración.

El otro elemento de la Medicina es el regalo de la liana, banisteriopsis caapi . Originalmente se pensó que su función era simplemente la de permitir la asimilación de la DMT por el cuerpo, un increíble compañero por sí mismo, pues desactiva la encima precisa, la monoamineoxidasa, que lo bloquea en el estómago. Los tres alcaloides harmalinas, encontrados en la corteza de la liana, harmina, harmalina y tetrahydraharmina, son beta carbolinos que poseen la acción poderosa de inhibir las monoamineoxidasas, permitiendo así, al DMT de sobrevivir en el estómago, hasta el torrente sanguíneo y de ahí cruzar al cerebro. Sin embargo un nuevo rol que desempeñan acaba de ser descubierto; a pesar de que algunos científicos han sugerido de que por sí mismas son ligeramente alucinógenas, la autora de este texto propone que la clave de su habilidad para promover actividad psíquica-espiritual es la hormona serotonina. Para apreciar plenamente los efectos de estos alcaloides en el cuerpo, uno tiene que investigar primero la serotonina. La serotonina es un neurotransmisor o comunicador que transmite impulsos eléctricos de un nervio a otro. Es producida en el cerebro y el tracto intestinal y es responsable por importantes funciones de conducta, como la habilidad de planear y tomar decisiones desde una perspectiva más alta. Se piensa que la deficiencia de serotonina es responsable de la depresión, de los desórdenes obsesivo compulsivos, de las adicciones, e inclusive del suicidio. Estudios recientes han demostrado que la serotonina es efectiva en la experiencia del amor, dar y mantener relaciones sanas, ella combate también los efectos negativos de la dopamina, una substancia siempre conectada al ansia de las adicciones, y que está presente cada vez que el cuerpo experimenta ternura. La serotonina no es solo el precursor metabólico de la melatonina, una de las hormonas producidas por la glándula pineal, y por lo tanto útil en la actividad espiritualmente estimulada de la glándula pineal, sino también sirve como un precursor para la mayor producción endógena de DMT. Los alcaloides harmalinas del Ayahuasca conspiran, de varias formas, para incrementar los niveles de serotonina en todo el cuerpo y dentro del cerebro, lo cual, no solo puede tener efectos psicoactivos, porque el cerebro se torna hiper-activo por sus propios neurotransmisores, sino que también sirven como más material de construcción para el aumento de la producción de dimetiltriptamina endógena por la ya estimulada glándula pineal. La característica calma y actitud intrépida del Ayahuasquero, delante de algo que aparece en aterradoras imágenes o visiones, es debida también a este alto nivel de serotonina. Quienes también son responsables del incremento de funcionamiento intestinal y la purga física, muy común en las experiencias con Ayahuasca.

Fuente: SACRED PATH

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AYAHUASCA. EN BUSCA DEL CHAMAN

 

Perú, Amazonas, Iquitos, Tarapoto, Pucallpa. La Selva.

Medicina Tradicional, Plantas Sagradas: Kamalonga, Bobinsana, Chacruna, Ayahuasca.

Rituales ancestrales, curanderos,…

Un viaje a la Amazonía peruana para conocer a los curanderos-maestros chamanes de las plantas sagradas.

Iquitos, capital de la región de Loreto, baja Amazonía.

Las indicaciones que me habían dado en España resultan precisas: puedo contactar con el maestro Romulo y nos dirigimos en una lancha rápida por el río Amazonas hacia el cacerio de Iquea, a 35 Km. de la ciudad.

Desembarcamos en la orilla y tenemos que andar por la selva durante una hora hasta llegar a su chakra (terreno).

La humedad y el calor (30º) es intenso; se hace duro el camino, pero finalmente llegamos y Don Romulo me muestra dónde vamos a pasar los siguientes ocho días.

Una maloka (casa) aislada en plena selva, con su hamaca y mosquitera para dormir.

En ese instante comienza mi trabajo, que va a consistir en hacer una Dieta para conocer e integrar las plantas sagradas, para depurar mi organismo, como introspección personal, como …

La dieta consistirá en una ingestión de infusiones de plantas, Bobinsana, Chacruna, etc., cada mañana. Una única comida diaria, arroz hervido con plátano sancochado frito sin sal. Por la noche, toma de Ayahuasca. Y todo ello va acompañado de estar inmerso en plena selva y vivir con tu soledad en la maloka o tambo.

Ese primer día de llegada ya tuve por la noche mi toma de Ayahuasca o Purga, como se la conoce en Perú. La experiencia fue espectacular, mucho mas fuerte y enriquecedora que las vividas anteriormente.

La selva, la noche con su encantador bullicio de insectos, animales, plantas que crujen, el misterio y miedo de lo desconocido, ayuda enormemente a vivenciar la planta.

Y el maestro curandero con sus icaros (cantos) hacen que el ritual sea extraordinario. Una sensación difícil de olvidar.

La chacapa (plumero de hojas secas) que al agitarlo da un sonido característico, acompaña a los icaros. El Agua Florida, colonia peruana que sirve de protector en el ritual. Y el Mapacho (tabaco puro) utilizado en las “sopladas”, o soplos, de curación final del ritual.

Los días de estancia transcurren muy lentamente, a las cinco de la mañana sale el sol y a las cinco de la tarde se pone. Cada mañana tomo la infusión de plantas, al mediodía ingiero el arroz y el plátano sancochado, que resulta incomestible; voy bebiendo durante el día agua hervida, cogida de una quebrada (riachuelo) cercana, con el color marrón característico de todos los ríos de la Amazonía. Sufro del gran calor y de la soledad, puesto que Don Rómulo se marcha a pescar, cazar o cuidar un pequeño huerto que posee.

Al atardecer, a la caída del sol, aparecen los zancudos (mosquitos) y debes intentar protegerte con un repelente, camisetas de manga larga, con lo que puedas. En pocos días reconoces que estas en su civilización, que has invadido su espacio y que te dejan convivir.

Por la noche el maestro vuelve a la maloka, nos alumbramos con el candil de queroseno, intercambiamos palabras en castellano o quechua, como mejor pueda, y se hace una larga espera nocturna hasta las ocho de la noche para comenzar un nuevo ritual de Ayahuasca.

Transcurridas las tres o cuatro horas de la sesión, te introduces en tu hamaca, instalas bien tu mosquitero y esperas soñoliento la llegada del nuevo día.

En la época de lluvias, como la que relato, el invierno de la Amazonía, suceden lluvias torrenciales de dos, cuatro u ocho horas, que te acompañan durante tu estancia. Convives con ella, con la lluvia, con la naturaleza, con los animales y empiezas a vislumbrar porqué los occidentales consideran la selva amazónica “el pulmón del planeta”.

Día a día voy integrando mucho mejor la espectacular y maravillosa noche, no consigo superar ni el calor ni los zancudos, me habituo a la “higiene” de lavarte en un riachuelo de aguas sucias. Me comunico más con mi maestro-curandero y con su Ayahuasca. Sin lugar a dudas el trabajo me esta depurando tanto física como psíquicamente.

Las plantas que voy ingiriendo deben ir haciendo su trabajo. La Ayahuasca, de la especie “cielo”, provoca sus mareaciones, vómitos leves, visiones tanto introspectivas como alucinatorias. La experiencia, sin lugar a dudas es muy positiva y enriquecedora.

En esos ocho días, he tomado cinco veces la Ayahuasca, la planta maestra, la “madrecita”; el maestro me ha guiado o curado, tal y como él me indica al finalizar mi retiro en la selva.

Difícilmente podré hablar de curación, pues mi cultura judeo-cristiana-occidental, me habla de  conceptos chamánicos, sustancias psicoactivas -ahora enteógenas-, drogas prohibidas,…

Pero ellos, los curanderos-sanadores de la amazonía peruana, dicen curar con su medicina tradicional (la Ayahuasca, la Bobinsana, la Yawar Panga, el Toé, etc.) y, además, ser curanderos.

Regreso a Iquitos, al bullicio diurno del motocarro, de su Pza. de Armas, con los tours operadores de viajes a la selva, el malecón con vistas al Amazonas. Esta ciudad, turística por su enclave en la amazonía peruana, ha incorporado en su oferta el Chamanismo-Ayahuasca, debido a la demanda de americanos del norte y europeos.

La Universidad Nacional de la Amazonía Peruana -UNAP-, el Instituto de Investigación de la Amazonía Peruana -IIAP-, y centros privados, poseen a las afueras de la ciudad jardines etnobotánicos donde cultivan todo tipo de plantas amazónicas.

En Sacha Mama, jardín privado, puedes acceder a la toma de esas plantas.

Tuve la oportunidad de conocer a diversos curanderos que me invitaron, previo pago, a una toma nocturna de “la purga”; acepte un par de invitaciones.

Cuando inicié mi viaje tenía gran interés en conocer al maestro Don Solón, residente en Iquitos, octogenario. Había leído acerca de él en diversas publicaciones, como La búsqueda del águila, entre otras; maestro de diversos curanderos, fue uno de los pilares del Centro Takiwasi en Tarapoto.

Resultó ser un “viejito” encantador con el que pude tomar Ayahuasca y charlar en varias ocasiones que fui a visitarle a su casa.

De Iquitos me traslado a la ciudad de Tarapoto en la selva alta, donde se celebra el II Foro Interamericano sobre Espiritualidad Indígena. Sus objetivos son contribuir al intercambio de conocimientos entre los diversos grupos indígenas y mestizos, así como entre académicos de diversas disciplinas, sobre la espiritualidad indígena.

Asisten un centenar de personas, básicamente de países sudamericanos; también europeos y de USA.

Ponencias de gran interés, ceremonias y rituales de medicina tradicional: Ayahuasca, San Pedro, Peyote, Coca, Soba del Cuy, etc.

El evento lo organiza el Centro Takiwasi, un centro piloto de rehabilitación de toxicómanos y de investigación sobre medicinas tradicionales.

Takiwasi, con diez años de existencia, conocido fuera del país, ha creado una forma de trabajo, utiliza la medicina tradicional y la medicina moderna. Resultados satisfactorios.

Finalizada mi estancia en Tarapoto me traslado a Pucallpa, ciudad a orillas del río Ucayali, segunda ciudad de la Amazonia después de Iquitos. Caracterizada tanto por la desestructuración urbanística, el polvo rojizo de sus calles y los inevitables motocarros, como por las plantas sagradas y los curanderos.

Es tierra habitada milenariamente por tribus Cashibos, Shipibos y Ashaninkas; ello, ineludiblemente, conlleva la Ayahuasca.

Tiene sus jardines etnobotánicos y sus sanadores, y, debido a no ser una ciudad atractiva para los turistas, se conserva de forma mucho más auténtica la práctica de la medicina tradicional.

Curanderismo y hechicería pueden ir unidos en algunos de esos curanderos; dependerá de su ética y del entorno del paciente que lo solicite.

Conozco a varios curanderos con los que comparto algunas tomas de plantas. De uno de ellos ya tenía referencias, dadas tanto en Iquitos como en Tarapoto. Acepto su invitación de irme con él cinco días a su chakra, Fundación de Escuela de Plantas Medicinales “Mayantuyacu”, situada a unos 70 Km. de la ciudad.

Partimos a las 8 h. de la mañana con el colectivo (minibús). A unos 30 km. nos apeamos para tomar un nuevo vehículo, que consiste en una camioneta. Subimos a la zona de carga, junto con otras personas, sacos, gallinas y demás enseres. Son 30 Km. más por una especie de pista, consistente en un lodazal con surcos dejados por los vehículos que han pasado con anterioridad. En tres ocasiones debemos descender del vehículo para que éste pueda continuar. Finalmente llegamos al poblado de Honoria y al río Pachitea; allí alquilamos un bote que nos transporta por el río durante media hora más, nos deja en la orilla…  y ya tan sólo nos queda andar durante dos horas por la selva para llegar a nuestro destino. El camino es interminable y el calor insoportable, pero llegamos. Son las cinco de la tarde.

El recorrido por la selva es impresionante, pero aún lo es mucho más el cerro donde se ubica la Escuela de Plantas.

Un paraje con 8-10 tambos para habitar, un par de malokas, la cocina y una quebrada con agua a 90ºC. de temperatura, que desprende un vapor en forma de chimenea hacia el cielo.

Descansamos, especialmente yo, menos habituado a las carreras de obstáculos; tomamos una infusión de Huayusa, planta o palo sagrado y nos alumbramos con el candil de queroseno, mientras ahuyentamos los zancudos.

A las ocho de la tarde se unicia nuestra toma de Ayahuasca, con sus icaros que el maestro Juan Flores un curaca (jefe de tribu) ashaninca interpreta extraordinariamente.

El ritual lo compartimos cinco personas: el maestro, uno de sus hijos, un ayudante, un nativo de esa zona y “el español”.

La Ayahuasca cielo es suave, sus efectos alucinatorios son intensos y creativos. Los icaros ayudan enormemente a la magia de las energías involucradas; el nativo comparte los cantos junto con el maestro y la sesión resulta extraordinaria.

Finaliza el ritual con la curación individual del maestro a cada participante. Se sitúa delante tuyo, canta un icaro acompañado del sonido de la chacapa, enciende su mapacho y el humo te lo va “soplando” por el tórax, vientre, hombros, espalda y cabeza; con el Agua Florida te impregna las manos. Te ha efectuado la sanación.

Suelen cerrar el ritual, al igual que lo comenzaron, desbloqueando los puntos cardinales que protegían la sesión, Este, Oeste, Norte y Sur.

Después de un intercambio con los compañeros de ritual acerca de las sensaciones vividas me retiro a mi tambo a descansar.

La mañana siguiente la dedicamos a tomar baños de vapor en la “quebrada de aguas calientes”, con un cuidado extremo de no tocar el agua: son 90ª centígrados.

El maestro prepara un balde con agua templada en la que introduce diversas plantas. Con un cuenco te va rociando de la cabeza a los pies mientras te canta un icaro. Es el conocido “Baño de plantas” peruano.

Durante los días de mi estancia en Mayantuyacu, entre las tomas de Ayahuasca y los baños de vapor o de plantas, efectúo largos paseos por la selva durante los cuales el maestro me enseña a conocer las plantas, tal y como ya habían hecho con anterioridad Don Romulo y Don Solón. Aprendo también a efectuar las preparaciones de algunos remedios.

Pasados cinco días durante los cuales he vuelto a convivir con lluvias torrenciales, volvemos hacia Pucallpa. Por supuesto, debo volver a cambiar de medio de locomoción unas cuantas veces, y compartir el sitio en camionetas con animales domésticos y artilugios varios. Una especie de crucero… o de calvario, según se mire.

Por fin llegamos a la civilización y a los motocarros.

Ahora me dirijo al encuentro de un antiguo amigo con quien ya había tomado Ayahuasca en una anterior estancia en el Perú, otro maestro con quien entré en el mundo de la Ayahuasca por primera vez, hace ya más de un año, en España…

Ha pasado ya un mes y medio desde que llegué al Perú, con la ropa perfectamente seca y aséptica y unas cuantas ideas en la cabeza. Regreso ahora al viejo continente después de haber estado en un mundo totalmente diferente. Nada tiene que ver lo que he visto con la imagen preconcebida que traía de España.

Chamanismo, alucinógenos… Nada hay más sencillo, en realidad, que lo que he vivido en la selva: simplemente, curación a través de la medicina tradicional amazónica. El uso de plantas milenarias como medio de sanación.

Llámesele como se le quiera.

FERNANDO LATORRE

*Publicado en Rev. Cañamo Marzo 1999.

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CHAMANISMO Y AYAHUASCA

 

Del chamanismo se dice que nace con la prehistoria del ser humano, con nuestros antepasados. Su origen se localiza en la tundra siberiana, en Rusia. Los antropólogos han comprobado que las prácticas chamanicas se localizan en todo el planeta.

Etimológicamente “scha” significa saber y “man”, poder. Por lo que chaman seria “el hombre que sabe” o “el hombre sabio”. La conducta del chaman se parece a la del sacerdote, por sus rituales, a la del curandero, por sus conocimientos terapéuticos, a la del mago y a la del místico, por su dominio de las técnicas del éxtasis. The Cambridge Encyclopedia (1990): “Una persona a la que se le atribuyen poderes especiales para comunicarse con los espíritus e influir sobre ellos disociando su alma de su cuerpo. Los espíritus le ayudan a realizar sus tareas que incluyen descubrir la causa de las enfermedades, del hambre y de cualquier desgracia, y en prescribir una cura apropiada.”

Para el chamanismo el Universo es una única entidad viviente, en la que cada una de sus partículas forma parte activa e indispensable, con un espíritu que se transmuta constantemente.

Los objetivos básicos del chaman son curar y sanar, mejorar las relaciones de la persona con su grupo y entorno, acoplar la naturaleza al ser humano, la curación espiritual.

Espíritus, Naturaleza y Plantas Medicinales o de Poder son las herramientas del chaman.

PLANTAS DE PODER AMAZONICAS – PLANTAS DE LOS DIOSES

Las plantas de poder son un “camino de conocimiento” que se vivencia a través de un estado alterado de consciencia al que se llega mediante la ingestión de plantas de la selva amazónica. Las sesiones rituales con las plantas posibilitan alcanzar un estado de verdadera percepción interior y transpersonal.

Tienen su origen en Amazonia: Brasil, Colombia, Ecuador y Perú. Descubiertas ancestralmente por la practica o sabiduría popular, igual que sucede con las plantas curativas en Occidente. Existen infinidad de plantas curativas; en Perú, las principales son la Ayahuasca y el Tabaco, madre y padre respectivamente del resto de plantas hijos, según la creencia de los curanderos.

Durante una toma de Ayahuasca, el curandero solo interviene para guiar, subir o bajar el estado de embriaguez, de la alucinación, facilitar un control en el estado alterado de conciencia de los participantes. Y para ello utiliza sus poderes (conocimientos de su propia mareación, los cantos o silbidos de los ikaros, la shacapa, algún instrumento musical y las sopladas de aire o sopladas con el tabaco).

La Ayahuasca está considerada como un enteogeno que no provoca ningún tipo de adicción, física ni psíquica. Su toma es una decisión plenamente consciente que efectúa la persona para acceder a su autoexploración personal.

AYAHUASCA

AYAHUASCA

Junto al Iboga africano es considerada una de las plantas enteogenas mas potentes del mundo. Se la conoce con diversos nombres: Soga de los muertos, Yagé, Vegetal, La Purga. La Ayahuasca (Banisteriosis Caapi) es una liana que alcanza sus propiedades al mezclarla con otra planta, la Chacruna (Psychotria Viridis). Existen diferentes tipos de Ayahuasca.

La Ayahuasca es la planta más utilizada por las tribus indígenas amazónicas. Su uso proviene de la antigüedad; los indígenas del rio Amazonas la utilizan no solo por sus efectos curativos, sino por diversas razones: descubrir los planes de las tribus enemigas, tomar decisiones importantes, analizar los sueños de su familia, predecir el futuro, por placer, invocar espíritus protectores, como planta afrodisiaca…

En Colombia se bebe generalmente en ceremonias religiosas, como en el famoso Tukanoan Yurupari, rito de iniciación para los adolescentes varones. Según los jíbaros, la Ayahuasca hace posible la comunicación con los antepasados y bajo su influencia el alma del hombre puede abandonar el cuerpo y vagar libremente.

Los efectos de la bebida suelen variar según el método de preparación, el contexto en el cual se toma, la cantidad ingerida, el propósito con el cual se utiliza, así como el control ceremonial que ejerce el chamán. Este decide la cantidad a tomar en un ritual. A la media hora de su ingesta, la persona empieza a presentar los efectos de la planta, que se manifiestan con alteraciones de la percepción visual, lagrimeo, hipersensibilidad, cambios en su sensibilidad corporal, somnolencia, visiones. Al ritual se suman los cantos –los ikaros-, acompañados con la shacapa que produce un ruido rítmico, y el tabaco. Por lo general se tienen alucinaciones visuales en color.

El efecto alucinatorio puede ser utilizado para diagnosticar enfermedades y aplicar la terapéutica conveniente. El chamán acoge a la persona, da consejo y efectúa su trabajo. Consigue la sanación a través de la ceremonia y el ritual. La Ayahuasca es sobre todo una medicina, la gran medicina de la Amazonia.

Generalmente la ingestión de Ayahuasca produce nauseas y vómitos (interpretados con fines terapéuticos, desde el punto de vista del curandero) y puede llevar tanto a estados eufóricos como agresivos. En las visiones que provoca la Ayahuasca destacan motivos de la selva, especialmente de la flora y fauna, con presencia de serpientes, jaguares, todo tipo de animales, considerados como el espíritu protector de la Ayahuasca. Viajes a través de la savia de las plantas, Bajo el efecto alucinatorio, aparece el componente psíquico con todos sus temores e impulsos, todas nuestras vivencias y conflictos olvidados, que el chamán ayuda a identificar.

Este efecto alucinógeno o psicodélico se debe al principio activo de la Harmina, principal alcaloide de estas plantas, elemento psicótico-mimético, y del DMT, efecto similar a los que producen la Mescalina procedente del San Pedro (Trichocereus Pachanoil) y la dietilamida del acido D-lisérgico (L.S.D. 25).

TOMA DE AYAHUASCA

El curandero inicia el ritual de la toma preparando “su mesa”, compuesta básicamente por el brebaje de la planta, Agua Florida, la shacapa, piedras, la cachimba, y el mapacho (tabaco puro). Los participantes se sientan en el suelo alrededor de él. La sesión se inicia con un ritual de limpieza y protección del lugar donde se va a efectuar la toma. El curandero toma el recipiente que contiene el vegetal y le susurra unos ikaros y con el cigarro sopla el humo en el interior del recipiente.

Seguidamente cada participante se acerca y le sirve la dosis que él cree oportuno en una pequeña vasija –kuwise-.

El tabaco tiene un efecto directo en la experiencia, ayuda a controlar las energías de la toma y del grupo.

Antes de finalizar la sesión, el curandero limpiara a cada participante con un ritual específico: soplar el humo del tabaco en manos, tórax, hombros, espalda y cortex cerebral.

Jean-Pierre Chaumeil, “Ver, saber y poder”: El humo del tabaco es indispensable para cualquiera que desee abocarse plenamente a la práctica chamánica y a las curas mágicas; es el camino, la vía por la que se trasladan y se dirigen los espíritus. Es siempre soplando que el chamán, antes de cada cura, convocara a sus auxiliares para que lo asistan. Pero el “soplo” también connota la curación, la reparación, la expulsión del mal.

La sesión de toma de Ayahuasca suele durar entre 3 y 4 horas.

USO DE LA AYAHUASCA.

MEDICINA TRADICIONAL Y TERAPIAS OCCIDENTALES.

La substancia DMT que genera la planta actúa en nuestro cerebro a nivel de producción de sueños. De hecho nuestro propio cuerpo genera dicha substancia. Investigadores como los doctores Callaway y Grob han constatado que aumenta la intensidad de algunas ondas cerebrales, actúa de antidepresivo y hace aflorar nuestro inconsciente.

Es por ello que como substancia que ayuda a la introspección podemos considerarla de gran utilidad a nivel terapéutico.

Desde hace dieciocho años en Perú se creó el centro Takiwasi, integrado por médicos y curanderos que trabajan en el área de desintoxicación de toxicomanías, con éxitos bastante notables.

Finalmente creo que el uso de la Ayahuasca y las plantas curativas de la Amazonia son un instrumento que los occidentales debemos aprender e integrar de otra cultura, a la vez que retomar la espiritualidad que el concepto de enfermedad tiene en esos países, lo que en Occidente empezamos a entender como Salud: la integración de un estado completo de bienestar físico, psíquico y social.

 RESUMEN CONFERENCIA               

FERNANDO LATORRE                                                                     

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