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AYAHUASCA Y TERAPIA OCCIDENTAL

Por: MANUEL VILLAESCUSA

En esta conferencia presento tres trabajos de investigación sobre el uso de ayahuasca en psicoterapia. El primer trabajo consiste en un estudio cualitativo sobre las experiencias de los participantes a las ceremonias celebradas en Londres por el Santo Daime, grupo religioso sincrético de origen brasileño que usa ayahuasca en sus rituales. En este estudio se analizan los efectos terapéuticos experimentados por los participantes, formulando una hipótesis sobre los procesos que subyacen a los cambios positivos descritos por los sujetos a raíz de su uso ritual de ayahuasca. El segundo trabajo describe mi experiencia en un centro de terapia de toxicomanías en Amazonas, Brasil, donde se usa ayahuasca como herramienta principal en el tratamiento. Presento las distintas modalidades terapéuticas utilizadas en el centro y la integración entre ellas. El tercer trabajo trata sobre las experiencias de participantes españoles en sesiones de ayahuasca con fin psicoterapéutico fuera de un marco religioso o chamánico tradicional.
Aplicaciones del uso de ayahuasca en la psicoterapia occidental

I – ESTUDIO SOBRE EL SANTO DAIME EN EL REINO UNIDO
En 2002 realicé un estudio sobre los miembros de otra iglesia sincrética que usa ayahuasca, el Santo Daime. Fue una investigación cualitativa que recogía las experiencias de los occidentales que celebraban ceremonias con ayahuasca en Londres, Reino Unido. Los temas principales que emergieron del discurso de los participantes se pueden agrupar en tres grandes temas: relación con el cuerpo, relaciones interpersonales, y relación con la dimensión transpersonal.
Relación con el cuerpo
Cuando los sujetos hablaron de cómo la participación en el Santo Daime afecta su relación con su cuerpo y su entorno, los temas emergentes de su discurso reflejaron las siguientes experiencias:
• mayor conciencia del cuerpo, de sus procesos y movimientos
• mayor capacidad de relajación
• salud y bienestar
• vitalidad y energía
• destreza en deportes y actividades físicas
Relaciones interpersonales
Las narrativas de los participantes sobre el efecto del uso de ayahuasca en sus relaciones con los demás reflejaron los siguientes temas:
• superación de dificultades interpersonales
• aceptación, tolerancia y respeto por los demás
• mayor capacidad de perdonar y agradecer
• mayor capacidad de confiar en los demás y de ser sinceros
• mayor conciencia interpersonal: empatía y amabilidad
• desarrollo de habilidades sociales
• capacidad de relajarse en situaciones de grupo
• mejora de las relaciones de pareja y familiares
Relación con la dimensión transpersonal
Uno de los temas que emergió con más fuerza en los relatos de los participantes fue el de la experiencia de conectar con una dimensión transcendental y transpersonal. Esta experiencia fue experimentada por los participantes como profundamente terapéutica. La conexión con esta dimensión de la experiencia fue descrita como el contacto con un “guía interior” que da a los participantes intuiciones sobre el sentido y propósito de sus vidas y facilita su desarrollo a través de la comprensión y resolución de sus dificultades psicológicas. Los participantes describieron cambios en ellos mismos, considerándose ahora más:
• auténticos
• activos y creativos
• enfocados y asertivos
• felices y seguros de ellos mismos
• flexibles y positivos ante las dificultades
Conclusiones
Se puede identificar un modelo de cambio en los participantes en los rituales del Santo Daime. Inicialmente se produce en ellos un aumento de la sensibilidad y de la conciencia de sus tensiones físicas y emocionales, a veces acompañado de sensaciones de miedo y angustia. Las defensas psicológicas de los participantes se desestructuran, confrontándoles con el difícil material que esas defensas compensaban. Ésta es una experiencia difícil y dolorosa, que en circunstancias normales sería evitada a toda costa. Es solo el poderoso efecto de la sustancia y de las dinámicas de grupo en la ceremonia que empujan a la persona a afrontar los aspectos neuróticos de su personalidad. Esta desestructuración temporal, aunque dolorosa, permite una posterior restructuración en una personalidad más adaptada. Este proceso es vivido por los participantes como una experiencia de relación con un guía interno que puede ser tan implacablemente severo como inmensamente compasivo y capaz de ayudar. Esto se refleja en los himnos del Santo Daime, donde los participantes piden a Dios luz, fuerza y amor.

II – IDEAA: TRATAMIENTO DE TOXICODEPENDENCIAS CON AYAHUASCA
En el año 2003 trabajé en Ideaa (Instituto de Etnopsicología Amazónica Aplicada), colaborando en el diseño y aplicación de su programa terapéutico. Es un centro que trabaja con estados modificados de conciencia con fines curativos y de desarrollo personal. Los usuarios de Ideaa son principalmente toxicómanos que deseaban cambiar su comportamiento adictivo, aunque ahora con mayor frecuencia están acudiendo personas sin problemas de drogodependencias que quieren vivir un proceso intensivo de desarrollo personal. Ideaa esta situado en la selva amazónica brasileña, a un día de canoa del pueblo más cercano. Su propósito es ofrecer la oportunidad de realizar un trabajo de exploración y curación dentro de uno mismo, ampliando los límites de la propia percepción y conciencia a través del uso de ayahuasca.
Programa de Ideaa
El plan de trabajo en Ideaa integra distintos métodos y disciplinas de autoconocimiento y desarrollo personal.
Programa diario: El programa de actividades cotidiano empieza al alba, iniciando con una clase de meditación y de yoga, incluyendo ejercicios de respiración y de relajación profunda. Luego viene el desayuno, seguido de la reunión de los buenos días donde se pasa revista al estado psicofísico de cada uno y se proponen las actividades del día. Al final de la reunión y hasta la hora de la comida se realizan trabajos de manutención y limpieza del centro, carpintería, jardinería y cocina. Después de la comida, principalmente vegetariana, se realizan las sesiones semanales individuales de psicoterapia. Por la tarde se aprovechan las últimas horas de sol y la temperatura más fresca para hacer deporte y practicar Tai Chi. Después se cena y así finaliza el día, relajándose en los espacios comunes o en las cabañas individuales.
Programa semanal: Cada lunes empieza la semana con una reunión de valoración semanal, donde los participantes describen la semana que acaba de transcurrir con sus logros y sus dificultades, valoran su proceso de cambio, toman decisiones y hacen propósitos para la semana entrante. Cada sábado por la noche se realiza una sesión con ayahuasca, y los domingos se dedican a la integración de la experiencia, primero individualmente, escribiendo y dibujando en un diario, y luego compartiendo e integrando la experiencia en una reunión de grupo.
Yoga, meditación y tai chi
Existen numerosas investigaciones que documentan la efectividad de la práctica del yoga (Calajoe, 1986) y de la meditación (Alexander, 1994) en el tratamiento de toxicomanías, así como a través del uso de enteógenos (Grof, 1980). En su libro sobre la ayahuasca, Ralph Metzner preconiza el desarrollo de centros que unan todos estos métodos en una combinación altamente eficaz que permita cambios significativos en los participantes (Metzner, 1999). La práctica diaria de yoga, meditación y Tai Chi permite recobrar primero la forma física, la fuerza y la elasticidad a menudo perdidas al haber llevado hasta entonces un estilo de vida poco saludable. Se desarrolla la conciencia corporal y la capacidad de fijar la atención en las sensaciones corporales y en los movimientos. Los practicantes aprenden a cultivar su cuerpo, estableciendo con el una relación constructiva, opuesta al abuso autodestructivo de la drogadicción. También se desarrollan facultades mentales como la capacidad de atención o concentración. Se pueden considerar los estados logrados a través de la práctica del yoga como estados modificados de conciencia comparables y complementarios a los estados alcanzados a través del uso de enteógenos. Las experiencias de los participantes al programa de Ideaa hacen pensar que existe un fenómeno de sinergia entre la practica diaria de yoga y meditación y las sesiones con ayahuasca. El rumbo de la experiencia se ve fuertemente afectado por el estado psicofísico de la persona (el llamado “set” de la experiencia). El haber aprendido a desarrollar el poder de concentración e introspección en un cuerpo flexible y relajado que sabe adoptar una postura correcta y una respiración profunda y consciente parece tener una influencia favorable durante el trabajo con las plantas maestras. La persona cuenta así con un entrenamiento, un conocimiento y unas técnicas que resultan de gran ayuda al desenvolverse en un estado modificado de conciencia que comporta a menudo todas las dificultades de una incursión en territorios desconocidos. Se aprende así a canalizar de manera óptima la intensa actividad psíquica impulsada por la sustancia, que si no a menudo desborda y se puede convertir en angustiosa para el participante que carece de técnicas para manejarla. Otro aspecto de la sinergia entre la práctica del yoga y el trabajo realizado en las sesiones de ayahuasca es que tienen todos en común un mismo proceso de aprendizaje que lleva hacia una capacidad cada vez mayor de relajarse físicamente y psíquicamente. En los relatos de los participantes sobre sus experiencias ayahuasqueras es común encontrar descripciones de estados de profunda serenidad, donde el gozar del silencio interior y de la capacidad de sentirse en paz, seguros y completamente relajados en el centro de ellos mismos llega como culminación de un proceso que atraviesa fases de intensa exposición a los propios miedos y ansiedades. Este proceso de relajación es particularmente provechoso para personas que quieren tratar toxicodependencias. Los sujetos que llegan al centro después de años de abuso de sustancias, tanto de las estimulantes como la cocaína como de las sedantes como los opiáceos, tienen una gran dificultad en relajarse y gozar de un estado de conciencia sereno. Al haber estado abusando compulsivamente de sustancias para lograr escaparse del ansia producida por ese mismo abuso, además de los frecuentes desequilibrios y dificultades que a menudo se encuentran a raíz de los comportamientos adictivos, los sujetos se encuentran al final de una huida hacia adelante en la que ellos mismos son sus propios perseguidores. Al haber perdido la capacidad de estar en paz con ellos mismos se convierten en esclavos de sus deseos, necesitando satisfacerlos de inmediato, con un nivel muy bajo de tolerancia de las frustraciones. Regresan así a un estadio evolutivo infantil, con poco control sobre ellos mismos y sus constantes apetencias. En los usuarios de Ideaa este estado se manifiesta en dificultades iniciales en adaptarse a la vida del centro, en comportamientos compulsivos (por ejemplo comiendo en exceso o llamando constantemente por teléfono) y en un rechazo de las actividades propuestas. Al querer liberarse de la molestia que supondría realizar un esfuerzo o seguir una disciplina, en vez de lograr ser libres se encuentran cada vez más prisioneros de sus pulsiones. Paradójicamente, cuando deciden hacer el esfuerzo diario de someterse a disciplinas que les enseñan a centrarse en la relajación, en el silencio y en el control de la mente y el cuerpo, es entonces cuando pueden empezar a encontrar su libertad perdida. Cuando dejan de querer satisfacer siempre sus deseos y por lo tanto empiezan a descubrir y a ocuparse de las necesidades de los demás, es cuando paradójicamente logran satisfacer su deseo más íntimo, el estar en paz con ellos mismos y lograr ser libres de su ansiedad. Los estados de profunda serenidad a los que se puede acceder a través de los rituales de ayahuasca, especialmente al estar siguiendo un entrenamiento diario en meditación, relajación, yoga y Tai Chi, pueden ser aprendidos y aplicados a la vida cotidiana, convirtiéndose en un camino terapéutico que permite a los que sufren toxicomanías el poder liberarse de la constricción de sus compulsiones. Esos estados de paz logrados durante los rituales son muy distintos a la paz proporcionada por los opiáceos. A nivel neurofisiológico, el precio a pagar por la sedación y el placer brindado por los opiáceos es el aumento de la tolerancia que exige un nivel cada vez mayor de substancias exógenas en la sangre, provocando síndrome de abstinencia al bajar ese nivel y la compulsión a repetir el uso. Quizás porque el principio activo de la ayahuasca es una sustancia endógena a nuestro organismo, la dimetiltriptamina o DMT, su uso no genera dependencia ni tolerancia, y no se han descrito casos de abuso compulsivo de tal sustancia. La ayahuasca tampoco provoca comportamientos repetitivos condicionados por la búsqueda de estímulos placenteros como los provocados por los opiáceos. Como veremos más adelante, la experiencia facilitada por la ayahuasca, a diferencia de los narcóticos, suele comportar sufrimiento y el confrontarse con emociones difíciles de soportar (por no mencionar su sabor extremadamente desagradable y sus propiedades purgativas). La alegría o la paz obtenidas al final de la sesión de ayahuasca son el fruto de un trabajo intenso de introspección y de resolución de conflictos internos, y ésta no suele ser una experiencia que quiera ser repetida a menudo ya que cuesta un gran esfuerzo. Ésta es la lección que la ayahuasca comparte con las disciplinas del yoga y de la meditación, el aprender a ser feliz consiguiendo objetivos trabajando y esforzándose.
Experiencias de los participantes durante las sesiones
Se puede hacer una amplia distinción entre los tipos de experiencias narradas por los participantes. Por un lado están las visiones o recuerdos que tienen que ver con aspectos dolorosos o conflictivos de la vida del participante. En varias ocasiones los participantes revivieron durante los rituales escenas olvidadas o reprimidas de su pasado, dándose cuenta del impacto que estas tuvieron y seguían teniendo en sus vidas. Estos procesos de recapitulación biográfica también sucedieron durante las sesiones de yoga, y fueron vividos como episodios catárticos. Entre ellos se han podido encontrar escenas de violencia familiar, abuso sexual, muerte de seres queridos, aspectos degradantes de la vida del toxicómano como robos, mentiras y degeneración psicofísica, dolor causado a los seres queridos y a ellos mismos, ocasiones perdidas, exposición a los propios defectos y carencias caracteriales. Esta fase suele corresponder a las primeras sesiones de ayahuasca, y se presenta como un proceso de limpieza, en el que los participantes se ven expuestos a sus errores pasados. Suelen acompañar a este proceso intensas emociones de culpa, miedo, tristeza y arrepentimiento. Estas emociones son vividas como el resultado de confrontar los aspectos conflictivos de los que el toxicómano estaba huyendo a través de su hábito, y son a menudo acompañadas de manifestaciones somáticas como vómitos y diarrea. El personaje ficticio que compensaba las carencias interiores se resquebraja, y los participantes pasan por una fase depresiva donde se ven expuestos a su baja autoestima.
A las primeras sesiones mas difíciles siguen sesiones mas esperanzadoras, donde los usuarios logran ver sus aspectos mas positivos, sus fuerzas y virtudes, así como la posibilidad de una vida mejor delante de ellos. Las sesiones pueden entonces llegar a culminarse por estados de gran paz y serenidad, ya observados y descritos por los investigadores de las terapias psiquedélicas como fase final de estas terapias (Grof, 1980). La mayoría de los participantes al finalizar el tratamiento menciona haber recuperado o aumentado las ganas de vivir y de haber transformado la manera de ver su vida, dando muestras de un mayor optimismo. La evolución observada en los participantes a lo largo de las sesiones hacen pensar que los rituales de ayahuasca favorecen procesos curativos y evolutivos que impulsan el desarrollo de los sujetos al ayudarles a superar el estancamiento resultante de sus conductas adictivas. Estos procesos son integrados y reforzados a través de sesiones de terapia individual y de grupo.
Sesiones grupales de integración
Cada participante expresa y comparte con el grupo su propia experiencia. Los terapeutas suelen hacer preguntas, aclaraciones y devoluciones a cada uno. Las sesiones de integración se consideran parte fundamental del proceso de cambio y aprendizaje. Es el momento de reflexionar sobre la experiencia, y comprender qué impacto puede tener ésta sobre la propia vida y qué cambios pueden ser implementados en la propia conducta a raíz de las visiones e intuiciones desarrolladas durante la ingesta de las plantas maestras.
Conclusiones
Estas observaciones, siendo preliminares a un estudio mas detallado, concuerdan con lo publicado hasta ahora sobre estudios similares, donde los participantes han vivido cambios hacia estilos de vida mas saludables y resolución de adicciones. En su investigación sobre 15 usuarios de ayahuasca en Brasil, el psiquiatra C. Grob encontró que 73% de los participantes había sufrido en el pasado toxicomanías que en todos los casos habían sido resueltas al participar regularmente a ceremonias con ayahuasca (Grob et al, 1996). En mi investigación previamente mencionada sobre participantes a rituales de ayahuasca en Londres, los sujetos describieron cambios positivos en sus vidas: comportamientos adictivos y malsanos fueron substituidos por estilos de vida más saludables. Los buenos resultados obtenidos en Ideaa, a menudo con pacientes difíciles que ya habían fracasado en otros programas de tratamiento, muestran una dirección prometedora de trabajo: el desarrollo de centros que faciliten la integración de distintas técnicas de modificación de conciencia con objetivos terapéuticos.

III – EFECTOS SUBJETIVOS A CORTO PLAZO DE TOMAS DE AYAHUASCA EN CONTEXTO OCCIDENTAL URBANO
En este tercer trabajo presento un estudio de los efectos experimentados por sujetos occidentales durante la semana después de haber participado en una sesión de ayahuasca. Se trata de un estudio cualitativo que quiere explorar el efecto inmediato de las tomas de ayahuasca en los participantes y comprender qué aspectos de sus vidas se ven afectados y cómo. El objetivo de este trabajo es obtener una mayor comprensión de cómo el uso de ayahuasca se está integrando fuera de su ámbito tradicional amazónico, y qué posibilidades terapéuticas puede ofrecer a los occidentales que se acercan al uso de esta sustancia.

METODOLOGÍA
Objetivos de la investigación
El objetivo es identificar y comprender posibles aspectos psicoterapéuticos que puedan beneficiar a los occidentales europeos que toman ayahuasca en contextos urbanos. La pregunta central puede ser presentada de la siguiente manera: “¿Qué efectos has notado, si has notado alguno, durante la semana posterior a la sesión?” Este estudio se propone investigar los cambios percibidos por los participantes en ellos mismos y en su relación con los demás a raíz de su participación en las tomas de ayahuasca y como esta experiencia puede contribuir su bienestar psicológico. En este trabajo no estudio los fenómenos que suceden durante la sesión ni los contenidos de la experiencia visionaria por la que atraviesan los participantes, sino el impacto de esta experiencia en la vida cotidiana de los sujetos.
Selección de los participantes
Seleccioné sujetos que hubieran participado al menos a una sesión de ayahuasca de las que fueron celebradas en un centro rural a una hora de la ciudad con frecuencia mensual entre octubre 05 y abril 06. Participaron en el estudio 25 personas, 10 mujeres y 15 hombres, de edades comprendidas entre 19 y 54 años. La mayoría de los participantes tienen estudios universitarios y son profesionales autónomos, imperando las profesiones sanitarias (psiquiatras, médicos, psicólogos y terapeutas)
Procedimiento
Entrevisté a los 25 participantes preguntándoles “¿Qué efectos has notado, si has notado alguno, durante la semana posterior a la sesión?”, con el objeto de invitar a producir narrativas que describiesen la experiencia del sujeto en los días siguientes a la ingestión de ayahuasca.
Estrategia analítica
Una elección que se presenta a todo investigador es entre una metodología cuantitativa, por ejemplo tests o cuestionarios, en los que el investigador recoge pocos datos sobre un gran número de personas, buscando una validez más amplia de sus conclusiones, y una metodología cualitativa, como entrevistas en profundidad, recogiendo muchos datos sobre un número reducido de personas con la intención de capturar la riqueza y complejidad del fenómeno investigado (Uzzell, 1995). En el caso de esta investigación sobre los aspectos terapéuticos de las tomas de ayahuasca en contexto occidental urbano, mi opinión es que una metodología cuantitativa habría corrido el riesgo de no captar los complejos aspectos subjetivos de este fenómeno. Una metodología cualitativa en cambio permite considerar la riqueza de la particular visión del mundo de los participantes. He usado en este trabajo las modalidades de entrevista del Análisis Temático, desarrolladas por
G. y W.F. Rosenthal en el contexto de metodologías de investigación interaccionistas y fenomenológicas (Wengraf, 2001). El Análisis Temático es un ejemplo de diseño de entrevista semi-estructurada basado en una sola pregunta inicial, dirigida a producir una narrativa autobiográfica. Un enfoque narrativo ofrece la ventaja de captar la vida de los sujetos así como ellos mismos la viven, sin imponer una estructura que les es ajena. Es una metodología de investigación que incluye datos en vez de excluirlos, y evita la tendencia al reduccionismo. También refleja la práctica y los valores de la psicoterapia, como por ejemplo el respeto de la riqueza y la unicidad de la experiencia individual. Un enfoque cualitativo ofrece la posibilidad de considerar la dimensión espiritual de la experiencia humana, ya que es única para cada individuo y es difícilmente medida o explicada usando un modelo causa/efecto.
Contexto del estudio
Las sesiones a las que participaron los sujetos de este estudio se celebraron durante varios retiros de fin de semana entre octubre 05 y marzo 06 en una casa rural a una hora de la ciudad. Estos retiros fueron organizados y dirigidos por psicólogos y psicoterapeutas occidentales formados en el uso de ayahuasca a través de su propia experiencia y aprendizaje en distintos contextos: tomas con chamanes amazónicos en ceremonias tradicionales, tomas en rituales de iglesias sincréticas brasileñas como el Santo Daime que usan ayahuasca como sacramento y tomas con otros terapeutas occidentales más expertos que celebran ceremonias de ayahuasca dentro de programas psicoterapéuticos dirigidos a una población europea urbana. El modelo de sesión de ayahuasca empleado en este estudio consiste en una integración de estos tres ámbitos de toma.
1) Ámbito tradicional chamánico
De las varias tradiciones chamánicas amazónicas se adopta el seguimiento de dietas y restricciones previas y posteriores a la sesión y el concepto de retiro y ayuno purificador como contexto de la sesión. También se siguen los preceptos tradicionales de celebrar la sesión de noche, en círculo sentados o tumbados y en silencio, excepto el guía que dirige la sesión con sus cantos que tienen el poder de evocar estados de ánimo y favorecer procesos curativos. Además de estas cuestiones prácticas, los terapeutas transmiten conceptos pertenecientes a las cosmovisiones chamánicas, como la idea de la ayahuasca como medicina para el cuerpo y para el alma, que ayuda a liberarse de enfermedades psíquicas y físicas (con énfasis mayor en el aspecto psicológico, alejándose del “curanderismo”), y el vómito como una manifestación de esa liberación. Este poder curativo es concebido como algo otorgado por la naturaleza, por un reino vegetal que tiene la inteligencia necesaria para ayudar a los humanos que se acercan a él. También es transmitida por los terapeutas la creencia en la necesidad del hombre occidental urbano de acercarse de nuevo a la naturaleza de la que se encuentra ahora patológicamente separado, siendo esto causa de neurosis y enfermedad. Estudios previos (Villaescusa, 2002) muestran como participantes occidentales a sesiones de ayahuasca desarrollan una mayor conciencia ecológica mejorando su relación con el entorno natural y aumentando su aprecio por el mundo vegetal. Esta idea de naturaleza como fuente de aprendizaje y de salud es una de las principales enseñanzas recibidas del chamanismo amazónico y transmitidas a los participantes.
2) Ámbito sincrético brasileño
De las iglesias sincréticas se adopta el canto de algunos himnos del Santo Daime y el uso de instrumentos como la guitarra, la calimba, las maracas o el tambor. También se utiliza la práctica daimista de la “defumación”, o quema ritual de incienso durante ciertos momentos de la ceremonia. Los himnos, que al provenir de una religión sincrética expresan alabanzas a Dios, Cristo y a la Virgen María a veces bajo otras formas (La Reina de la Floresta, por ejemplo) ofrecen la posibilidad para los participantes que así lo desean de acceder a la dimensión espiritual a través de la práctica devocional. Una de las principales enseñanzas recibidas de los rituales daimistas es el poder terapéutico de la devoción y de la oración que orientan el estado modificado de conciencia producido por la ayahuasca hacia experiencias transcendentales y místicas de beatitud.
3) Ámbito psicoterapeutico occidental
A nivel práctico, del ámbito psicoterapéutico occidental se adoptan técnicas de conducción de grupos, como una ronda de preparación antes de la experiencia, donde cada uno verbaliza su intención y lo que quiere conseguir o resolver con el ritual, y una ronda de integración al finalizar la sesión, donde cada uno comparte su experiencia y las enseñanzas que ha recibido. En estas rondas el terapeuta realiza devoluciones a los participantes que así lo desean, aplicando conceptos provenientes de distintas escuelas de psicoterapia, en su mayoría de corriente humanista. La figura del guía de la sesión se presenta como un profesional que ha seguido una formación terapéutica que le permite facilitar la sesión y orientar a los participantes, pero que carece de los poderes sobrenaturales de un chamán o del carisma de un líder religioso. Es también una aportación occidental el uso de música reproducida por alta fidelidad, incluyendo música clásica, étnica y electrónica.
Motivaciones de los participantes
Es de notar que casi ninguno de los participantes presentaba ninguna patología psíquica ni se acercaba a la toma de ayahuasca con la idea de resolver alguna neurosis. Solo tres de los sujetos presentaban problemáticas más graves, uno saliendo de varios años de adicción a opiáceos y los otros dos sufriendo depresión, ansiedad e insomnio. A parte de estos tres casos, las motivaciones que llevaron a los sujetos a participar en estas sesiones pertenecen más al ámbito del desarrollo personal. Un análisis exhaustivo de las motivaciones de los participantes será sin duda un tema interesante para futuros trabajos, en éste me limitaré a comentar brevemente algunos temas presentados en la ronda de preparación a la experiencia, donde los sujetos exponen lo que les lleva a participar y lo que quieren obtener de la sesión. Varios participantes expresaron el interés en resolver conflictos en varios ámbitos, especialmente el familiar y el laboral. Se esperaba obtener alguna respuesta que ayudase a aclarar dudas respecto a relaciones interpersonales o direcciones profesionales, buscando solución a problemas como el afrontar la enfermedad de un ser querido o el excesivo estrés en el trabajo. Sin embargo, la mayoría de los sujetos no tenía motivaciones tan precisas, buscando en la experiencia una ocasión de aprendizaje más general, como el aclarar cuestiones sobre el camino que uno está tomando en la propia vida. Es común entre los participantes seguir algún camino de desarrollo personal y espiritual, como la práctica del yoga y la meditación. La ayahuasca es una herramienta más en su camino de evolución, un medio para progresar en la vía de realización que han escogido.

RESULTADOS
Los resultados del Análisis Temático se pueden dividir en 8 grandes temas: aspectos físicos y sensoriales, aspectos emocionales, aspectos cognitivos, relaciones interpersonales, estados cumbre, reintegración a la realidad cotidiana, desarrollo de recursos y procesos de cambio. Cada tema principal contiene varios sub-temas que serán analizados a continuación.
1) Aspectos físicos y sensoriales
Entre los relatos de los participantes a las sesiones de ayahuasca, una parte de sus comentarios se refieren a cambios experimentados en su cuerpo y en sus sentidos durante los días posteriores a la sesión. Los temas más relevantes fueron el experimentar un aumento de la percepción habitual del propio cuerpo y del entorno, el incremento de la actividad fisiológica, una mejoría de la flexibilidad y de la coordinación, sensaciones de limpieza interior y ganas de cuidar el propio cuerpo y un alivio de dolores corporales. Algunos participantes también mencionaron efectos negativos a nivel físico, como cansancio, diarrea y náuseas.
Aumento de la percepción habitual del propio cuerpo y del entorno
En cuanto a las sensaciones físicas notadas durante la semana después de la sesión de ayahuasca, la mayoría de los comentarios mencionan un aumento de la percepción habitual del propio cuerpo y del entorno. Se agudizan los sentidos, especialmente el gusto y el olfato, percibiendo matices en los olores y sabores antes desapercibidos. Este aumento en la percepción de los sabores puede también tener consecuencias desagradables, como un sujeto que comentó que durante la semana posterior a la sesión experimentaba escalofríos cada vez que recordaba el sabor de la ayahuasca. El aumento en la percepción del propio cuerpo puede revelar sensaciones muy sutiles, y permitir el darse cuenta de pequeñas variaciones en el organismo.
Incremento de la activación fisiológica
Respiración: Este aumento de la percepción puede resultar en una sensación subjetiva de incremento de la activación fisiológica. Un sujeto notó que respiraba más profundamente de lo habitual, lo que puede ser resultado de una mayor percepción de la propia respiración, o de un real aumento de la actividad respiratoria. También hay que tener en cuenta que percibir mejor la propia respiración y darnos cuenta de que no estamos respirando a plena capacidad nos permite relajarnos y hacer que respiremos mejor y más profundamente
Vitalidad: En general los participantes describen un incremento de energía y de actividad física, aunque algunos experimentaron cansancio en los días siguientes a la sesión.
Sueño: Un sujeto reportó una mayor necesidad de dormir. Otro sujeto comentó que durmió muy bien y dejó de necesitar somníferos esa semana. Durante el sueño se suele producir un aumento de la actividad onírica, varios participantes mencionaron el haber soñado mucho y con escenas de alto contenido simbólico, y un sujeto relató el haber experimentado sueños lúcidos, donde la persona es consciente de estar soñando mientras sigue dormida.
Apetito: Varios sujetos notaron un aumento del apetito.
Flexibilidad y coordinación
Los participantes también mencionan una mayor flexibilidad, que unida al aumento de percepción del propio cuerpo permitió mejorías en actividades físicas y de coordinación como baile o yoga.
Limpieza interior
Después de la sesión es frecuente notar una sensación de bienestar y de limpieza interna del cuerpo que se desea mantener. La sensación de limpieza interna corporal es frecuentemente asociada a limpieza espiritual, ambas potenciando procesos de cambio, tema que será tratado más adelante.
Mejor relación con el propio cuerpo
Esta combinación entre aumento de percepción corporal y sensorial, aumento de energía y de actividad fisiológica, mayor capacidad de descanso y relajación, sensación de bienestar y limpieza interior, puede explicar el porqué los participantes suelan desear mantener este estado físico óptimo y se dediquen a prácticas saludables de cuidado del cuerpo. Son frecuentes entre los participantes cambios hacia estilos de vida más sanos, especialmente el hacer más ejercicio y cuidar la dieta. Un fenómeno observado que será tratado más adelante es el de cesación de hábitos perjudiciales como adicciones o comportamientos autodestructivos.
Alivio de dolor corporal
Entre los sujetos no había ninguno sufriendo enfermedad, pero uno mencionó una mejoría de contracturas y dolores corporales.
Efectos negativos
En cuanto a efectos negativos, dos sujetos mencionaron sentir mareos y abatimiento durante los días posteriores a la sesión. Una participante relató haber sufrido diarrea y náuseas durante la semana, no estando segura si se debía o no a su participación en la ceremonia. Otro sujeto no sufrió consecuencias negativas, pero tampoco apreció ningún beneficio aparente de la sesión.
2) Aspectos emocionales
Los temas relativos a aspectos emocionales en el discurso de los participantes mencionaron los siguientes fenómenos: un aumento de la percepción e intensidad de las emociones y un predominio de emociones positivas durante los días posteriores a la sesión. También hubo sujetos que experimentaron efectos emocionales negativos.
Aumento de la percepción e intensidad de las emociones
Varios participantes describen un intensificarse de las emociones o de la percepción de la actividad emocional. Así como en la activación física, esta mayor percepción se puede deber a un aumento de la sensibilidad, con lo que las emociones se perciben mejor, o un aumento en la intensidad de las emociones, haciéndose así más evidentes, o ambos procesos a la vez.
Predominio de emociones positivas
Los participantes reportaron experimentar una mayoría de emociones positivas, sobre todo alegría y serenidad. Estas emociones positivas fueron asociadas a una mayor abertura hacia los demás, tema que analizaremos en el siguiente apartado.
Aspectos emocionales negativos
Un sujeto reportó sentirse “embotado emocionalmente”. Otro participante pasó por un proceso difícil, atravesando emociones de tristeza, extrañeza y angustia que se resolvieron a los pocos días.
3) Aspectos cognitivos
En cuanto a los aspectos cognitivos, los participantes comentaron haber notado durante la semana después de la sesión una mayor capacidad de atención y de concentración, y ser más conscientes de sus patrones de pensamiento, especialmente de aquellos limitantes que necesitan ser cambiados para obtener un beneficio terapéutico, y de sus procesos evolutivos.
Atención y concentración
Varios sujetos mencionan un aumento en su capacidad de atención y de concentración.
Conciencia de patrones de pensamiento
Algunos participantes se volvieron más conscientes de sus patrones de pensamiento, especialmente de aquellos basados en creencias limitantes y contraproducentes, dándoles así una oportunidad de cambiarlas. Otros sujetos reportaron una mayor lucidez en la observación de su actividad consciente:
Conciencia de procesos evolutivos
Es frecuente después de las sesiones desarrollar la capacidad de tomar perspectiva sobre la propia vida, apercibiendo los cambios y el camino de desarrollo realizado hasta ahora: Forma parte de este proceso el acceder a información sobre la propia vida, realizando un trabajo de revisión biográfica.
Efectos negativos
No hubo ningún comentario describiendo efectos cognitivos negativos después de las sesiones.
4) Relaciones interpersonales
Gran parte de los comentarios ofrecidos por los participantes eran relativos a su relación con los seres cercanos. Los temas que destacan se refieren a un aumento de la abertura interpersonal, cariño, renovación y profundización del vínculo, confianza en los demás, capacidad de perdonarse y perdonar y procesos de reconciliación.
Mayor apertura hacia los demás
Varios sujetos comentaron percibir una mayor apertura hacia los demás, estableciendo relaciones especialmente afectuosas con las personas cercanas
Cariño
Los sujetos experimentaron un aumento del cariño hacia los demás, especialmente hacia amigos y familiares
Renovación y profundización del vínculo interpersonal
Varios participantes relataron el haber disfrutado de una mayor intimidad en sus relaciones interpersonales.
Confianza en los demás
Es probable que esta mayor apertura hacia los demás se deba a una disminución del miedo y de la desconfianza. Varios sujetos mencionaron un aumento de la confianza en los demás.
Capacidad de perdonarse y perdonar
Un tema recurrente en los relatos de los participantes es el aumento de la capacidad de perdonarse y perdonar a los demás, superando complejos de culpabilidad y rencores.
Reconciliación
Una consecuencia de esta mayor apertura interpersonal y de la mayor capacidad de perdonar es la tendencia a recuperar relaciones pasadas, intentando mejorarlas. Es de notar que en este caso el sujeto no recibió a cambio la reacción amable que se esperaba, aunque supo sobreponerse a la decepción.
Efectos negativos
No hubo mención de consecuencias negativas en la relación con los demás por parte de los participantes.
5) Estados cumbre
Algunos participantes mencionaron experimentar durante los días siguientes estados cumbre (Maslow, 1968) caracterizados por una sensación de armonía y unidad con el entorno.
Estos estados permiten una relación óptima con el entorno, manteniendo un estado de serenidad, dicha, optimismo y lucidez. La integración de este especial estado de conciencia en la vida cotidiana es el tema del siguiente apartado.
6) Reintegración a la realidad cotidiana
En el discurso de los participantes abundaban referencias al proceso de reintegración a la realidad cotidiana después de la experiencia visionaria. Los temas dominantes en este apartado son la disipación del estado elevado de conciencia y la necesidad del trabajo continuado para integrar la experiencia en el día a día.
Disipación del estado
La mayoría de los participantes experimentan en los días siguientes a la sesión una pérdida progresiva del estado de conciencia alcanzado durante el ritual de ayahuasca. Esa pérdida del estado de conciencia se atribuye a la vuelta a viejos patrones de conducta, a menudo fuente de estrés. Esto plantea la necesidad de aprender maneras de mantener este estado a lo largo del tiempo.
Necesidad de trabajo continuado para integrar la experiencia
Algunos participantes opinan que la experiencia con ayahuasca no garantiza una mejoría por sí misma, sino que hay que realizar un trabajo cotidiano. Varios participantes comentaron la necesidad de realizar un trabajo de integración de la experiencia dentro de la vida cotidiana. Una de las maneras que se consideraron posibles para ayudar este proceso de integración fue la práctica de meditación
7) Desarrollo de recursos
Aunque el estado elevado de conciencia tienda a disiparse en los días posteriores a la sesión, los participantes mencionan el haber aprendido y descubierto en ellos mismos recursos y habilidades que les sirven para afrontar mejor la vida cotidiana. Estos recursos forman parte de lo que se denomina inteligencia emocional (Goleman, 1995), son habilidades, estrategias y actitudes que favorecen un óptimo funcionamiento en la propia vida. Del discurso de los participantes se desprende que a través de las experiencias en las sesiones de ayahuasca han interiorizado varias maneras emocionalmente inteligentes de sentir y comportarse: aceptación de uno mismo y de la falta de control sobre algunos fenómenos, actitud positiva y optimista y capacidad de afrontar dificultades encontrando el propio lugar en la vida
Aceptación de uno mismo
En la teoría paradójica del cambio (Beisser, 1970), una de las bases teóricas de la terapia Gestalt, se postula que cuando la persona no se acepta y quiere cambiarse, la lucha entre las dos partes en conflicto (la que quiere cambiar y la que se resiste) hace que la persona se bloquee y se quede igual, en un estado de estancamiento. Si en cambio se acepta así como es, la persona parte de una base auténtica desde la cual iniciar un proceso de cambio. El cambio se convierte en inevitable porque el individuo, cuando se encuentra libre de bloqueos, tiende a seguir naturalmente un proceso de evolución. Los participantes describen un proceso iniciado en las sesiones de ayahuasca en el que primero llegan a conocerse ellos mismos, y a partir de allí empiezan a aceptarse y aceptar la vida, con sus aspectos positivos y negativos. Se supera el deseo narcisista de querer ser perfecto, o que la vida sea solo placentera, y esto permite alcanzar la capacidad de afrontar con éxito las dificultades.
Aceptación de la falta de control
Otro aspecto relativo a la aceptación es el de desarrollar una actitud más abierta a los imprevistos y a los cambios, superando la tendencia neurótica al control obsesivo sobre el entorno. Una participante menciona el estado de relajación alcanzado a través de haber aprendido a reducir la necesidad de control
Optimismo
Una actitud positiva ante la vida es una de las características básicas de la inteligencia emocional. Los participantes a menudo reportan el haberse sentido especialmente optimistas durante los días posteriores a la sesión.
Capacidad de afrontar dificultades encontrando el propio lugar en la vida
Otra habilidad característica de la inteligencia emocional es la capacidad de encontrar el propio lugar en la vida y el propio propósito, lo que permite pasar a través de crisis sin angustiarse y superar dificultades Esta actitud permite apreciar más intensamente los aspectos positivos de la propia vida y mejorar la satisfacción profesional.
8) Procesos de cambio
En el discurso de los participantes es frecuente encontrar referencias a procesos de cambio vividos durante las semanas posteriores a las sesiones. Estos procesos de cambio se agrupan en cuatro grandes temas: procesos de muerte y resurrección, toma de decisiones, superación de crisis y resolución de adicciones.
Muerte y resurrección
Uno de los procesos de cambio más espectaculares narrado por los participantes corresponde al de experiencias simbólicas de muerte y resurrección, donde la experiencia marca un antes y un después en la vida del sujeto, sintiéndose renovado y descubriendo aspectos suyos antes desconocidos
Toma de decisiones
La ayahuasca ha sido descrita como un catalizador de cambio y un acelerador de procesos (Labate, 2004). Los participantes a menudo relatan el haber tomado decisiones importantes durante las semanas siguientes a las sesiones, debido a una mayor claridad sobre los aspectos de la propia vida que necesitan ser cambiados:
Superación de crisis
Varios sujetos cuentan como el participar a las sesiones de ayahuasca les ha permitido superar crisis vitales pasando página y dejando atrás etapas difíciles Esta superación de crisis viene acompañada de una remisión de los síntomas que afectaban a alguno de los sujetos, como ataques de angustia.
Resolución de adicciones
Es común entre los participantes plantearse durante la sesión y en los días siguientes a ella el tema de las adicciones. La intención terapéutica del ritual y los efectos psicoactivos de la poción hacen que las personas se enfrenten a sus hábitos malsanos y deseen erradicarlos o al menos reducirlos. Frecuentemente estos aspectos negativos de la vida del individuo se simbolizan en el vómito, representando éste una liberación de esos contenidos.

ANÁLISIS DE LOS RESULTADOS
Aumento de la conciencia
Uno de los denominadores comunes de los grandes temas que emergen del discurso de los participantes es el haber experimentado un aumento de la conciencia: de los sentidos, del entorno, del propio cuerpo, de las propias emociones y de los propios procesos cognitivos. El aumento de la conciencia es considerado como una herramienta terapéutica fundamental por los nuevos modelos de psicoterapia que están marcando las tendencias en la psicología contemporánea. Un ejemplo de ello es la terapia cognitiva basada sobre la conciencia (mindfulness based cognitive therapy, MBCP) de Jon Kabatt-Zinn, que emplea el entrenamiento y desarrollo de la atención consciente (mindfulness) al tratamiento de varias patologías psíquicas, entre ellas la depresión y los casos límite (Kabatt-Zinn, 2005). Este tipo de psicoterapia se inspira en las técnicas milenarias de ejercitar la conciencia desarrolladas por las distintas corrientes del budismo, especialmente las técnicas de meditación Vipassana propias del budismo Theravada. La práctica de estas disciplinas permite una mayor percepción y comprensión de los propios procesos emocionales y cognitivos, lo que abre un camino para la resolución de las patologías psíquicas. Desarrollando la actitud de testigo de la propia actividad mental, el sujeto pasa de sufrir pasivamente las emociones negativas y pensamientos destructivos característicos de las neurosis a observar con ecuanimidad estos pensamientos y emociones, desidentificándose y estableciendo una saludable distancia entre éstos y su conciencia. El desarrollo de la atención consciente en la experiencia presente también ayuda a superar el sufrimiento psíquico asociado al rumiar lamentaciones sobre el pasado y al preocuparse con angustia ante el futuro (buddhism on the couch). La mayor atención a los sentidos y a las sensaciones corporales es también entendida como terapéutica por varias corrientes de psicoterapia, entre ellas la bioenergética y la Gestalt, que ponen un gran énfasis en la conciencia del propio cuerpo como medio de liberar las tensiones que conforman la armadura caracterial (en la bioenergética) o como medio para facilitar la tendencia a la autorregulación (en la Gestalt). Vemos así como el aumento de la atención y de la conciencia experimentado en los días después de las tomas de ayahuasca puede ser un factor de cambio terapéutico.
Mejoría de las relaciones interpersonales
El efecto de experimentar una mejoría en las relaciones con los demás es mencionado en todas las investigaciones sobre uso de ayahuasca mencionadas anteriormente. En el proyecto Hoasca, los sujetos entrevistados describieron grandes mejorías en sus relaciones familiares y sociales. En mi trabajo con los daimistas londinenses y con los usuarios de Ideaa también encontré este mismo fenómeno: una predisposición más amorosa hacia los demás, mayor confianza y menos miedo, profundización de los vínculos y resolución de conflictos interpersonales gracias a la capacidad de perdonar y reconciliarse. Esta mejoría en las relaciones con los demás es de gran ayuda en los procesos psicoterapéuticos. La mayoría de las patologías psíquicas tienen sus raíces en dificultades en las relaciones interpersonales, y la manera de superarlas pasa a través de un trabajo relacional. Varias investigaciones muestran que el factor decisivo de éxito en los distintos estilos de psicoterapia consiste en la calidad de la relación entre terapeuta y paciente: es la relación la que cura. Al predisponer a una mayor abertura en las relaciones, la ayahuasca puede facilitar el trabajo terapéutico y ayudar a resolver las neurosis.
Estados cumbre e integración a la vida cotidiana
Durante los días después de las sesiones los participantes relatan el experimentar lo que Maslow denominó estados cumbre: sensaciones de armonía y unidad con el entorno, óptimo funcionamiento psicofísico, estados de conciencia elevados caracterizados por alegría, serenidad y optimismo. Estos estados tienden a perder su intensidad según van pasando los días, pero dejan en el sujeto una huella, la experiencia personal de que tales estados son posibles y la motivación de esforzarse para realizarlos cada vez más en la vida cotidiana. Esto explica que sean tan comunes los testimonios de personas que han cambiado estilo de vida después de participar en sesiones de ayahuasca, el experimentar estos estados ofrece un objetivo al que apuntar, además de ofrecer la motivación y las fuerzas para conseguirlo. Varios participantes a este estudio siguen en su vida diaria prácticas de desarrollo psicoespiritual como el yoga o la meditación, considerando que es el trabajo constante en estas disciplinas lo que les permite avanzar en su camino de evolución, además de proporcionarles una manera de integrar los aprendizajes obtenidos a través de las sesiones de ayahuasca. Es interesante notar como en otros países también se está dando de manera paralela esta integración entre las tomas de ayahuasca, las prácticas orientalistas y la psicoterapia. En su libro “La Reinvención del Uso de Ayahuasca en los Centros Urbanos” la antropóloga Beatriz Labate describe cómo en las capitales brasileñas están surgiendo centros que ofrecen el uso de ayahuasca y la práctica del yoga y de la meditación como elementos que conforman un programa psicoterapéutico integrativo (Labate, 2004).
Desarrollo de recursos y procesos de cambio
El desarrollo de recursos y el facilitar procesos de cambio son dos de los objetivos fundamentales de cualquier tipo de psicoterapia. Los participantes describen el experimentar cambios terapéuticos en sus vidas al tomar ayahuasca, que puede ser considerada como un catalizador de cambio o como un acelerador de procesos (Labate, 2004): ayuda a percibir los progresos ya alcanzados, enseña por donde se puede continuar progresando y proporciona la fuerza y la actitud positiva necesaria para emprender el trabajo en esa dirección. Este estudio se limita a investigar los efectos experimentados por los sujetos durante los días posteriores a la ingesta, sin entrar en los contenidos de la experiencia visionaria. Cómo esta experiencia favorece estos cambios es un tema para futuras investigaciones, que esperemos pronto puedan reanudar el estudio interrumpido desde los años 60.

CONCLUSIONES
Es interesante observar como los participantes describen cambios y mejorías al cabo de una o dos sesiones de ayahuasca, cuando obtener ese tipo de cambios lleva largos meses o años de trabajo en psicoterapia convencional. Es importante no caer en el error cometido por gran parte de los investigadores psiquedélicos en los años 60, el considerar las sustancias visionarias como panaceas destinadas a salvar a la raza humana de ella misma y al mundo de la destrucción. El entusiasmo no debe llevarnos a llegar a conclusiones precipitadas o exageradas y perder el sentido crítico. Al mismo tiempo es necesario mantener una actitud abierta hacia el estudio y la comprensión de los estados modificados de conciencia, un campo de investigación que sin duda depara muchas enseñanzas y descubrimientos. El objetivo de este trabajo no es demostrar que la ayahuasca sea una herramienta terapéutica de gran eficacia, sino mostrar cual es la experiencia de los occidentales que se están acercando a ella dentro de un marco terapéutico. En un cierto sentido ellos son pioneros que se están aventurando en territorios desconocidos para la mayoría de sus semejantes, y sus descripciones son valiosas en cuanto nos ayudan a dibujar los mapas por los cuales discurrirá la investigación psiquedélica del futuro.

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http://www.onirogenia.com/

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LA IBOGAINA

La Ibogaína


La mayoría de las plantas alucinógenas (o psicodélicas) provienen de América del Sur, y del Norte. Las consumen sobre todo los indios de Colombia y México, aunque el uso ritual no se restringe al continente americano. La tribu africana fang mantiene vivo el culto de la Iboga, la principal planta alucinógena que  proviene  de África y cuyas raíces permiten fabricar una bebida que algunas tribus del África Occidental consumen en rituales religiosos. Este fuerte alucinógeno del bosque tropical de Gabón es un elemento esencial de la religión bwiti. La Ibogaína es el nombre que se da al principio activo de la planta Tabernanthe Iboga.

La corteza de la raíz de la Tabernanthe Iboga, pequeño arbusto florido pariente lejano del café, en África y Sudamérica, contienen la ibogaína, un enteógeno. La raíz es usada allí por las etnias fang, mitsogo y otras, en Gabón, Camerún y Guinea Ecuatorial, en el culto mbuiti o bwiti _”de los antepasados”_ de aparente origen pigmeo. La Eboka es un alucinógeno sagrado (enteógeno: en= dentro, theos= dios, geno= generado) o sacramento, alrededor del que se desarrolla el culto. Este presenta muchos elementos de sincretismo con el catolicismo y múltiples similitudes con algunos rituales masónicos de iniciación, especialmente las versiones fang.

El efecto de esta planta deslumbra y llena de esperanza por sus virtudes curativas, en el caso de que nuestros científicos se decidieran a investigarla. La ibogaína, según sea su dosis es, sobre todo, un poderoso afrodisíaco. A mayor cantidad deviene en sustancia visionaria. Tal vez esta sea una de las pocas plantas, entre las múltiples que se proclaman afrodisíacas, que cumple con lo que pregona. El alcaloide no se aisló hasta 1901 y ya se hablaba de la cura de la impotencia masculina y la anorgasmia femenina. Actualmente la etnia fang, en Gabón, es la única que sostiene un «culto alucinógeno africano auténtico», el bwiti, tomando como base la planta Iboga. Bwiti significa arte de curación y es la fuerza de cohesión de los fang. Su situación legal en España y en muchos países sigue siendo totalmente legal.

Aunque son alcaloides aislados o plantas psicoactivas, se caracterizan por no generar dependencia alguna, física o psíquica. Se trata de una nueva categoría: “los interruptores de adicciones”, cuyo modo de acción se está tratando de dilucidar.

La nueva e insólita propuesta es tratar la dependencia a sustancias con otras sustancias. Nada nuevo, parece. Salvo que no se trata de sustitutos, como la metadona para la heroína, ni aversivos como el disulfiram contra el alcohol, ni tampoco antídotos como la naloxona para con la morfina y otros opiáceos. Tampoco son análogos o parientes, como la cafeína (del café) con la teína (del té), la teobromina (del cacao) y la mateína (del mate), todas xantinas y creadoras de dependencia.

Ha sido descrita como un posible tratamiento de la dependencia a los opiáceos, después de que heroinómanos constatasen que una única dosis de esta sustancia les permitía abandonar sus necesidades de heroína. Las terapias de Iboga han resultado ser exitosas en el tratamiento de adicción así como de otros desórdenes causados por traumas o problemas psicológicos. Los ensayos con animales han mostrado una cierta eficacia.

Está siendo estudiada pre-clínicamente en varios centros de investigación, pero está en uso, aunque fuera de los Estados Unidos. Tres patentes norteamericanas protegen su uso como interruptor de adicciones a nombre de H. S. Lostsof, quien percibió por primera vez ese efecto en varios heroinómanos, hace ya 35 años. Pero no sólo interrumpe la dependencia, sino que minimiza el síndrome de abstinencia. La ibogaína venerable anciana con cien años de historia científica, es una interesante sustancia, que figura en las listas oficiales de estupefacientes como “sin uso médico”. Una cruda investigación inicial propugnó su uso terapéutico y su reconocimiento legal, que tarda en llegar.

Sin embargo, resulta que no existe ningún interés por parte de las compañías farmacéuticas para considerar su introducción en el sistema formal de salud. Es muy probable que ello se deba a que la Iboga no tiene potencial financiero alguno, puesto que el verdadero interés de nuestro sistema de salud no radica en el esfuerzo de solucionar problemas de adicción.

Igualmente algunos participantes han reportado la cura de la Hepatitis C tras la ingesta de la Iboga.

LOS CULTOS DE LA IBOGA EN EL ÁFRICA TROPICAL

El primer examen antropológico significativo de la tabernathe Iboga en la actualidad es el de James W. Fernández, quien estudió su función en los cultos Bwiti y MBieri de los fangs de Gabón en el contexto más amplio de los movimientos religiosos nativos y reformistas africanos. Lo que sigue está basado en una conferencia publicada por él mismo en 1972.

En la lengua de los fang la T. Iboga es llamada Eboka. El principal alcaloide activo está concentrado en la corteza de la raíz, que es la que los fangs emplean para su enervación estática ya sea como raspadura, molida hasta formar un polvo o empapada con agua y bebida en infusión. La cantidad de consumo de la planta depende del contexto. La manera normal es ingerir pequeñas dosis de Eboka (dos o tres cucharadas para mujeres, y de tres a cinco para los hombres) en forma de polvo antes y durante las primeras horas de la ceremonia.

La segunda manera consiste en tomar dosis verdaderamente masivas una o dos veces durante la evolución del participante en el culto con propósitos iniciáticos y para “abrir de golpe la cabeza”, pues así se puede efectuar el contacto con los ancestros. Las dosis normales llegan a unos 29 gramos en total, conteniendo de 75 a 125 mg. de ibogaína, suficientes para producir el deseado sueño estático en el cual uno viaja por fuera del cuerpo hacia Otros Mundos, donde moran los ancestros y se aprende a hacer su trabajo. La dosis masiva de la iniciación es muchísimo mayor.

IBOGA EN OCCIDENTE

Los primeros europeos que descubrieron la planta en el Camerún, a principios de este siglo, fueron científicos franceses y alemanes. En 1962 Howard Lostsof, entonces heroinómano, ingirió una dosis de Ibogaina con el fin de tener una experiencia psicodélica. Muy sorprendido, 36 horas después, parece que se encontró desintoxicado de su dependencia sin haber experimentado síntomas de abstinencia a la heroína. Entonces quiso administrar a seis de sus amigos la Ibogaína. Cinco de ellos vivieron idéntica situación. Lo que le movió a fundar la (The International Coalition for Addict Sell-Help) que tiene su sede en Staten Island, en la ciudad de Nueva York.

Algunos pacientes fueron tratados en Holanda, con dosis únicas de Ibogaína y sesiones de psicoterapia de apoyo, durante algunas semanas. Una investigación más rigurosa se llevó a cabo en la Universidad de Miami, Florida. Se demostró que el tratamiento con Ibogaina a ratas de laboratorio adictas interrumpía su auto-administración de drogas. Otros estudios confirmaron el bajo poder tóxico de esta planta. Se carece en la actualidad de estudios paralelos en seres humanos. Pero un decreto americano de 1960 margina la Ibogaína como sustancia ilegal, a consecuencia del “peligro potencial de causar dependencia”.

LA IBOGAÍNA COMO TERAPIA

Los efectos duraderos de la Ibogaína parecen provenir de un reequilibrio neurológico y psíquico marcado por tres fases:

1.)   La emergencia de experiencias rechazadas o olvidadas;
2.)   La valoración consciente de esos recuerdos;
3.)   La integración y toma de conciencia.

Aunque la Ibogaina tenga la reputación de provocar alucinaciones como el LSD o la mezcalina, los que la han experimentado no las describen como tales, sino que dicen: “son las escenas más significativas de tu vida como si fueran secuencias cinematográficas. Con la ventaja que puedes detener la película voluntariamente”. En cada tratamiento personalizado se pueden describir tres metas:  1-Actividad contra la dependencia; 2-Búsqueda personal ligada a un análisis del “yo”, 3-Experiencia metafísica.

Con la ayuda de un terapeuta experimentado se pueden profundizar ciertos resultados, haciendo una retrospectiva, a fin de mejorar su comprensión. De las 75 personas que se sabe han realizado este tratamiento, un 75% cesó todo consumo de drogas durante 6 meses. El éxito depende fundamentalmente de las experiencias psicológicas y espirituales que emergen durante el tratamiento. Las dificultades se plantean a partir de la ausencia de reconocimiento oficial a estas terapias.

LA EXPERIENCIA MUERTE RENACIMIENTO

Como las experiencias de los chamanes, de los iniciados en ritos de transición y los neófitos de los antiguos misterios, estos procedimientos rituales ofrecían la posibilidad de confrontarnos con nuestra impermanencia y mortandad, trascendiendo así el miedo a la muerte y transformando de forma radical la estancia en esta vida.

Las experiencias de muerte y renacimiento psicoespiritual, parecidas a las de los chamanes y a las de los antiguos ritos de paso, jugaban también un papel importante en los antiguos misterios de muerte y renacimiento. Existían en muchos lugares del mundo y se basaban en historias mitológicas de deidades que simbolizaban la muerte y el renacimiento, como Inanna y Tammuz, Isis y Osiris, Plutón y Perséfone, Dionisos, Atis y Adonis, o el azteca Quetzalcoalt y los Héroes Gemelos Mayas. Dichas religiones mistéricas se extendieron ampliamente y jugaron un papel importante en el mundo antiguo.

La popularidad de las religiones mistéricas es evidente en el hecho de que el número de iniciados que participaban cada cinco años en los misterios de Eleusis, se ha estimado en más de tres mil. El himno homérico a Démeter, poema épico anónimo, escrito aproximadamente en el siglo VII a. C., elogiaba así los misterios: “Aquel de los hombres que camine sobre esta Tierra y haya visto estos Misterios, estará bendecido, pero aquel que no haya sido iniciado y no haya participado en el ritual, no recibirá el mismo provecho que los otros una vez haya muerto y more en el reino donde el sol se oculta”.

El poeta griego Píndaro escribió acerca de la iniciación de Eleusis: “Bienaventurado aquel que habiendo visto estos ritos, emprende el camino que va al submundo. Él conocerá el final de la vida, así como su nuevo comienzo, garantizado por los dioses”. Igualmente, el testimonio del gran dramaturgo y poeta trágico, Sófocles, confirma el profundo impacto que la sobrecogedora experiencia de los misterios eleusinos tenía sobre los iniciados: “Triplemente dichosos son aquellos mortales que, tras haber participado en los ritos, parten hacia el Hades; únicamente a ellos se les garantiza que tendrán una verdadera vida en él. Para el resto, todo lo que allí se encuentra es maligno”.

Mientras que el mito homérico y las afirmaciones de Píndaro y Sófocles mencionaban la importancia de los misterios en el contexto del encuentro con la muerte, el famoso filósofo romano, hombre de estado y jurista Marco Tulio Cicerón, acentuó también en De Legibus el impacto que esta experiencia tuvo en su vida y en las de muchos otros: “No hay nada más elevado que estos misterios. Han mejorado nuestro carácter y suavizado nuestras costumbres; nos han ayudado a pasar de ser salvajes a convertirnos en verdaderos seres humanos. No sólo nos han enseñado a vivir dichosamente, sino que también nos han  enseñado a morir con esperanza” (Cicerón, 1977).

La descripción de los recursos que tenía a su disposición el moribundo en las culturas preindustriales, no sería completa si no mencionáramos los libros de los muertos como el Bardo Thödol tibetano, el Pert me hru egipcio, el Codex Borgia azteca, o el Ars Moriendi europeo. Cuando los eruditos occidentales tuvieron conocimiento de los antiguos libros de los muertos, los consideraron como descripciones ficticias del viaje póstumo del alma y como invenciones ilusorias de personas que eran incapaces de aceptar la triste realidad de la muerte. Se les clasificó en la misma categoría que a los cuentos de hadas; como creaciones imaginarias de la mente humana con cierta belleza artística, pero sin base alguna en la realidad y sin importancia práctica.

Un estudio más profundo de estos textos, revela que se utilizaban como guías en el contexto de los misterios sagrados y en las prácticas espirituales, y que describen muy acertadamente las experiencias de los iniciados y practicantes. Desde esta nueva perspectiva, presentar los libros de los muertos como manuales para el moribundo parece ser simplemente una treta ingeniosa de los sacerdotes para disfrazar su función real y ocultar a los no iniciados el significado esotérico más profundo y su mensaje.

Los estudios tanatológicos de los estados cercanos a la muerte, mostraron que las experiencias asociadas con situaciones que ponían en peligro la vida tenían una enorme semejanza con las descripciones de los antiguos libros de los muertos, y con las que describían los sujetos durante las sesiones psiquedélicas y las de la moderna psicoterapia vivencial. El más notable de estos descubrimientos fue la observación reiterada de que la conciencia podía captar el entorno cercano y otros entornos lejanos, aún cuando estaba fuera del cuerpo.

Estas observaciones confirmaron una afirmación del Bardo Thödol tibetano que anteriormente parecía fantasiosa y absurda. Según dicho texto, al morir dejamos atrás las limitaciones del cuerpo físico y habitamos un cuerpo bardo. Bajo esta nueva forma, podemos viajar libremente a cualquier lugar de la Tierra y, al mismo tiempo, seguir percibiendo nuestro entorno. La actual investigación de la consciencia nos demuestra que los antiguos textos escatológicos son en realidad mapas de territorios internos de la psique cuando ésta se encuentra en estados no ordinarios profundos, incluidos los relacionados con la muerte biológica.

Es posible pasar toda la vida sin experimentar estos planos, o incluso sin ser siquiera conscientes de su existencia, hasta que nos vemos catapultados a ellos en el momento de la muerte biológica. Sin embargo, algunas personas pueden explorar este territorio vivencial mientras aún viven. Entre las herramientas que permiten esto, están las sustancias psiquedélicas, poderosas psicoterapias vivénciales, la práctica espiritual continuada y la participación en rituales chamánicos como el de la Iboga u otras substancias enteogénicas como la ayahuasca, el peyote, la mescalina etc.

Todas estas situaciones ofrecen una profunda exploración vivencial de los territorios internos de la psique en un momento en que nos encontramos fuertes y sanos; de esta manera, el encuentro con la muerte no llega como una sorpresa inesperada cuando se produce el fallecimiento biológico. El clérigo alemán agustiniano Abraham de Santa Clara, expresó de forma sucinta la importancia de la práctica vivencial de la muerte: “El hombre que muere antes de morir, no muere al llegarle la muerte”.

Este “morir antes de morir” tiene dos importantes consecuencias: nos libera del miedo a la muerte y cambia nuestra actitud respecto a ella. Esto facilita considerablemente nuestra experiencia cuando dejamos realmente nuestro cuerpo en el momento final. Al mismo tiempo, eliminar el miedo a la muerte también transforma nuestra manera de estar en el mundo. No existe, por tanto, una gran diferencia entre la preparación para la muerte y su desenlace, y la práctica espiritual que lleva a la iluminación. Por este motivo, los antiguos libros de los muertos pueden utilizarse en ambas situaciones y los ritos de paso chamánicos cumplen idéntica función.

La importancia psicológica y espiritual de participar en la  experiencia-ritual con la Planta Sagrada Iboga no se reduce, por tanto, solo al ámbito de ayudarle a un toxicómano a pasar el “mono” o síndrome de abstinencia. Estos son los más evidentes para personas que usualmente tienen que pasar varios días o semanas de sufrimiento antes de sentir los efectos positivos de un cuerpo desintoxicado y libre de dolores. Sus implicaciones, no obstante, son mucho más amplias tanto para el toxicómano como para un individuo sin  problemas de dependencias.

Los participantes en un ritual con la Iboga suelen relatar vivencias parecidas a las anteriormente mencionadas, diversos sucesos de sus vidas como el revivir traumas (incluidos del nacimiento), recuerdos de una gran carga emocional, accidentes, experiencias cumbre de muerte-renacimiento con los subsiguientes sentimientos de unidad cósmica, confrontación con recuerdos de anteriores encarnaciones o encuentros con antepasados, conocidos y/o desconocidos. Todas estas vivencias contribuirán, sin duda,  a transformar en profundidad a la persona para poder vivir una vida más plena y consciente de sí mismo y de su entorno vital y apreciar su entorno vital de una manera nueva y gratificante.

(Documentación recopilada y reelaborada por J. Díaz Marqués)



http://www.onirogenia.com

IBOGA. LOS HOMBRES DE LA MADERA



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